Por Mario Zúniga

Además de eso, las cocinas amigables con el medio ambiente son hechas de un barro especial, una combinación de diferentes tipos de cemento y hierro. 38 estilos en total ha producido el impulso que le dio el organismo Pro Leña hace más de 15 años a don Juan Inocencio Gutiérrez Rivas; un hombre sencillo, pero seguro de lo que es la vida, que antes se dedicaba a hacer bloques y ladrillos para subsistir.

Esta es parte de la historia de Cocinas Mi Fogón, una pequeña empresa que produce cocinas de varios tipos de leña o gas pero con algo en común: amigables con el medio ambiente.

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Don Juan, apenas aprendió a leer, pero no le asustan los retos de la vida y al parecer ni los números. Dice que la fórmula para tener una historia de éxito como la suya es trabajo duro, perseverancia y un poco de atrevimiento. Expresa además que no entiende porqué en Nicaragua tenemos tantos días libres; “yo quisiera que no existieran ni los sábados ni los domingos porque me quitan tiempo”, afirma seguro.

Las cocinas que este hombre leonés de pura cepa hace junto a un grupo de jóvenes obreros no tienen una tecnología como de la NASA pero si albergan una combinación de cosas para que quien las use no dañe la naturaleza, a pesar de que la mayoría de los modelos son para usarse con leña; y para que además le saque provecho en todo sentido, incluso para cuidar la salud en el hogar pues están diseñadas para que no produzcan humo en el entorno inmediato. Don Juan afirma que el ahorro en leña es hasta de un 60 por ciento si se sabe usar. Los consejos de uso él mismo los da a quien le compra una cocina, la cual la va a dejar hasta donde se la pidan y él mismo la instala.

 

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La astucia de hombre emprendedor lo ha llevado a Costa Rica, Brasil y a relacionarse con todo tipo de gente y organismos. Tiene más de una historia  con la que cualquier otro se habría frenado para siempre en la carrera a la superación.

Historia llena de historias duras… pero siempre pa`lante!

En una ocasión una ONG le encargó más de 500 cocinas por un contrato que ascendía a los 18 mil dólares pero tras ser entregadas, le dijeron que el producto no les servía y no las regresaron ni le pagaron; pero don Juan lo cuenta como un simple hecho que no lo detuvo sino que más bien le dio más fuerza para avanzar en el mundo de los negocios. Con eso pensaba comprar un camión pero no fue sino hasta más tarde con otro contrato que lo logró.

…Pero qué tienen esas cocinas!

La aventaja que tiene “Cocinas Mi Fogón, es que se ahorra un 60 por ciento de leña, no hay humo dentro de la casa, no afecta la salud y se está cuidando el medio ambiente, la gente no se calienta el cuerpo ni la vista que son cosas que nosotros lo hemos visto como una responsabilidad empresarial”, explica él mismo.

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Y agrega que “se trabaja con hierro de tres octavos, angulares, con cerámica, piedra poma, cemento reflectario, cemento Holcim, los ladrillos especiales y algunas con ollas también especiales”. El secreto me lo voy a llevar a la tumba junto al chavalo que trabaja aquí, dice entre risas un típico nicaragüense promedio que hace jocosidad de todo.

Sigue innovando

“En este año sacamos tres modelos nuevos; una que se llama Gueguense, una La Rapidita y otra cocina que todavía no le hemos puesto nombre”, dice orgulloso nuestro protagonista.

Cuenta también que ha producido al menos unos 60 hornos para panaderías, a las que les crea varias ventajas a la hora de utilizar sus diseños para tener una producción más rentable de sus productos. No es problema para esta pequeña gran empresa trasladarse a cualquier parte del país, incluso la Costa Caribe done ya han ido, para instalar estos hornos o cocinas en diseños o tamaños especiales que los clientes le solicitan.

Hombre cristiano y de buen corazón

Tras preguntarle, el propietario de Cocinas MI Fogón, dice que agradece a Dios ya que él es el que le ha dado todo y por eso ha podido también retribuir un poco de eso al no reparar a la hora que se le presenta la oportunidad de hacer buenas obras con gente desposeída que bien le viene hacerse de una cocina de las que produce.

Dios “me ha iluminado mi mente para salir adelante”, asegura Gutiérrez.

Los reconocimientos

Al entrar a las instalaciones de Cocinas Mi Fogón se observa una pared llena de reconocimientos de todo tipo, incluso internacionales, pero Don Juan destaca los primeros, quizás los más sencillos pues ahí estará la raíz de su éxito y a la vez menciona que el más costoso es el que le emitió el gobierno al inscribir su patente; el cual resalta que le costó miles de dólares y vueltas y que “un carajo se quería adelantar a inscribirlo para robarse la idea y hacer él las cocinas”.

Finalmente, aconseja que para alcanzar éxito en la vida hay que trabajar de noche y de día, saber administrar el dinero y no tener vicios como dice no tener. “Mi único vicio es trabajar”, acota.

A mediados de este mes se estará inaugurando la sucursal de Cocinas Mi Fogón en la ciudad de La Paz Centro, bien conocida por el trabajo en barro que realizan jornaleros del lugar. Así que la historia aún no termina.