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Un grupo de científicos del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), en España, se encuentran en Nicaragua para analizar la tasa de emisión difusa de dióxido de carbono (CO2) del volcán Cerro Negro.

El Cerro Negro es el volcán más joven de Centroamérica y uno de los más activos del país centroamericano, de acuerdo a uno de los integrantes.

Con este estudio de Involcan, en este coloso de 728 metros de altura sobre el nivel del mar, “podríamos ser capaces de predecir más o menos una erupción o si puede haber un terremoto”, señaló la científica española, Mar Alonso.

“El mes pasado hubo unos sismos aquí (en el Cerro Negro), entonces cuando terminemos esta campaña tenemos que evaluar si esos sismos provocaron un aumento en el dióxido de carbono”, explicó la científica.

Las erupciones más importantes del Cerro Negro, ocurrieron en 1992 y en agosto de 1999, cuando sus gases y cenizas cubrieron por tres días la ciudad de León y las zonas aledañas.