Willie Colón muere a los 75 años: se apaga el trombón rebelde que cambió la historia de la salsa
La música latina pierde a una de sus figuras más influyentes. Willie Colón, trombonista, compositor, productor y uno de los nombres esenciales en la construcción del sonido moderno de la salsa.
VARIEDAD
DaríoMedios Internacional
2/21/20263 min read


De hijo de migrantes a referente global
Nacido el 28 de abril de 1950 en el Bronx, Nueva York, hijo de puertorriqueños, Colón creció en el corazón de una comunidad latina que comenzaba a redefinir su presencia cultural en Estados Unidos. Aquella realidad social marcada por migración, discriminación y resistencia se convirtió en el combustible creativo de su obra.
Con apenas 17 años firmó con Fania Records, el sello que sería epicentro del movimiento salsero. Su alianza con Héctor Lavoe no solo produjo éxitos; moldeó un sonido crudo, potente y profundamente urbano que rompió con los moldes tradicionales del género.
El trombón de Willie Colón no era accesorio. Era protagonista. Se convirtió en una firma sonora que distinguía cada producción.
La salsa como narrativa social
Si algo definió la carrera de Colón fue su capacidad para contar historias. La salsa dejó de ser únicamente música bailable y pasó a convertirse en relato social.
Temas como El gran varón trascendieron el entretenimiento para abordar temáticas complejas como identidad, marginalidad y discriminación. Junto a Rubén Blades, produjo el histórico álbum Siembra, considerado uno de los discos más influyentes de la música latina del siglo XX. Ese trabajo consolidó la salsa como fenómeno global y como vehículo de reflexión social.
Colón entendió que el arte popular podía incomodar, denunciar y cuestionar. Y lo hizo sin abandonar la fuerza rítmica que mantenía viva la pista de baile.
Productor, visionario y figura pública
Más allá de su faceta como intérprete, Willie Colón fue un productor estratégico. Impulsó carreras, diseñó arreglos innovadores y amplió los horizontes del género incorporando jazz y estructuras musicales más complejas.
Su visión artística contribuyó a profesionalizar la salsa y a posicionarla en mercados internacionales. En un momento en que la música latina luchaba por reconocimiento global, Colón fue uno de los nombres que abrió puertas.
También asumió posturas públicas sobre temas sociales y políticos, entendiendo que su influencia trascendía lo musical. Su figura representaba algo más que entretenimiento: simbolizaba orgullo latino en una industria dominada históricamente por otros sonidos.
Un legado que atraviesa generaciones
Durante más de cinco décadas de carrera lanzó decenas de producciones discográficas y mantuvo una vigencia que pocos artistas logran sostener. Su obra influyó en músicos contemporáneos y continúa siendo referencia obligatoria para quienes estudian la evolución de la música tropical.
La salsa actual con sus fusiones, su narrativa y su fuerza instrumental no puede entenderse sin la contribución de Willie Colón.
Su fallecimiento marca un punto de inflexión en la historia del género. Se va uno de los últimos grandes arquitectos de la época dorada de la salsa, aquella que surgió en el Nueva York latino de los años setenta y se expandió por todo el continente.
El silencio que no será silencio
Sin embargo, su muerte no implica desaparición. La obra de Willie Colón permanece viva en cada interpretación contemporánea, en cada joven músico que toma un trombón buscando potencia, y en cada historia que la salsa continúa contando.
Su música no fue efímera. Se convirtió en memoria colectiva.
Hoy la salsa pierde a uno de sus pilares más firmes. Pero el legado de Willie Colón no se apaga con su partida física. Permanece en la identidad cultural de millones, en la banda sonora de barrios enteros y en el orgullo latino que supo transformar en sonido.
La historia de la salsa no puede escribirse sin su nombre. Y mientras esa historia siga sonando, Willie Colón seguirá presente.


