Washington apunta al capital del Ejercito Sandinista
La presión de Estados Unidos contra el régimen Ortega-Murillo podría alcanzar ahora los intereses económicos de la cúpula militar.
ESCENARIO NACIONALMUNDONACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
8/11/20263 min read


Estados Unidos comienza a mover nuevas piezas para aumentar la presión económica sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Esta vez, el cerco podría alcanzar directamente una de las estructuras que durante años ha protegido importantes intereses económicos de la cúpula sandinista: el Instituto de Previsión Social Militar (IPSM).
El nuevo movimiento se produce en el Congreso estadounidense, donde el senador republicano Ted Cruz, acompañado por el demócrata Tim Kaine, presentó el proyecto de ley S.5369, una iniciativa que busca reautorizar y ampliar las sanciones contempladas en la NICA Act.
Hasta este 10 de agosto, el texto completo de la propuesta todavía no había sido publicado, por lo que aún no se conoce el alcance definitivo de las nuevas medidas. Sin embargo, el movimiento vuelve a colocar a Nicaragua dentro de la agenda de presión económica de Washington y abre la puerta a un escenario especialmente incómodo para quienes sostienen financieramente al régimen.
El cerco también apunta a la estructura militar
La nueva iniciativa llega después de que, desde enero, permaneciera en la Cámara de Representantes otra propuesta impulsada por los congresistas Chris Smith y María Elvira Salazar para modificar y extender la NICA Act y la Ley RENACER.
Uno de los elementos más sensibles de esa propuesta está relacionado directamente con el aparato económico del Ejército de Nicaragua.
El proyecto contempla expresamente a funcionarios del Instituto de Previsión Social Militar entre quienes deberían ser considerados prioritariamente para determinar si cumplen los criterios necesarios para la imposición de sanciones estadounidenses.
De aprobarse medidas en esa dirección, el impacto no se limitaría a funcionarios políticos del régimen. El escrutinio podría extenderse hacia quienes administran inversiones, fondos y recursos económicos vinculados con la estructura militar.
Y es precisamente ahí donde la presión estadounidense podría comenzar a tocar uno de los puntos más delicados para la cúpula castrense.
El IPSM vuelve al radar de Washington
No es la primera vez que el IPSM aparece en el radar de congresistas estadounidenses.
En 2021, Ted Cruz y Tim Kaine ya habían impulsado acciones para ampliar las sanciones contra integrantes del Ejército de Nicaragua y contra la estructura financiera del Instituto de Previsión Social Militar.
Una investigación publicada por Confidencial en 2019 señaló que el IPSM mantenía inversiones vinculadas a mercados financieros estadounidenses, incluyendo bonos del Tesoro, acciones de empresas y participaciones en fondos de inversión administrados mediante firmas especializadas.
Esto coloca a la estructura financiera militar ante un escenario particularmente delicado si Washington decide profundizar el alcance de sus sanciones.
La eventual ampliación del cerco podría poner bajo revisión no solamente a funcionarios, sino también a beneficiarios, empresas e intereses económicos relacionados con el aparato militar.
La presión podría tocar el bolsillo de la cúpula
Durante años, el Ejército ha mantenido una posición de respaldo al régimen Ortega-Murillo, mientras sus estructuras económicas han continuado funcionando como parte del entramado de poder construido alrededor de la dictadura.
Pero una cosa es respaldar políticamente al régimen y otra muy distinta es comenzar a pagar un costo económico directo por hacerlo.
Si Estados Unidos avanza hacia sanciones contra funcionarios vinculados con la administración de los recursos del IPSM, la presión podría comenzar a afectar intereses que hasta ahora habían permanecido relativamente protegidos.
El escenario plantea una pregunta incómoda para la cúpula militar: ¿hasta dónde estaría dispuesta a llegar para mantener su respaldo a Ortega y Murillo si sus propios intereses económicos comienzan a quedar atrapados en el cerco financiero de Washington?
Washington amplía el campo de batalla
La señal que comienza a salir del Congreso estadounidense es clara: la estrategia de presión contra el régimen no necesariamente se limitará a sancionar a Ortega, Murillo y sus principales operadores políticos.
El siguiente objetivo podría ser el entramado económico que permite sostener al sistema de poder, incluyendo estructuras empresariales y financieras relacionadas con el Ejército.
Mientras el proyecto S.5369 avanza en el Senado y continúa pendiente de conocerse su texto completo, la cúpula militar nicaragüense queda nuevamente bajo el foco de Washington.
Y si las nuevas medidas terminan alcanzando los recursos administrados por el IPSM, el costo de seguir sosteniendo a Ortega y Murillo podría comenzar a sentirse directamente en los bolsillos de quienes hasta ahora han permanecido detrás del poder económico de la dictadura.



