Washington advierte consecuencias a operadores del régimen por abusos sistemáticos

Washington elevó el tono contra la dictadura sandinista, advirtió consecuencias para operadores del aparato represivo y reiteró su exigencia de liberar a todos los presos políticos en Nicaragua.

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DaríoMedios Internacional

2/18/20262 min read

La tensión diplomática entre Estados Unidos y Nicaragua volvió a escalar tras un pronunciamiento oficial de Washington dirigido directamente contra el aparato represivo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental lanzó una advertencia pública a funcionarios vinculados con violaciones de derechos humanos y dejó claro que habrá consecuencias bajo la actual administración estadounidense.

“Que esta acción sirva como un mensaje claro: quienes permitan, participen o sostengan las violaciones y abusos de los derechos humanos de la dictadura de Murillo-Ortega enfrentarán consecuencias bajo la administración de Trump”, señala el mensaje difundido en las redes oficiales del Gobierno estadounidense.

La advertencia fue reforzada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien anunció la designación pública de Roberto Clemente Guevara Gómez, director del sistema penitenciario nicaragüense en el área de máxima seguridad, por su presunta participación en graves violaciones de derechos humanos contra presos políticos recluidos en La Modelo.

“Seguimos exigiendo la rendición de cuentas por los crímenes cometidos por la dictadura de Murillo-Ortega e instamos a la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos detenidos injustamente en Nicaragua”, publicó Rubio.

Presión directa al sistema penitenciario

La designación del funcionario penitenciario no solo implica restricciones migratorias, sino que forma parte de una estrategia de presión que busca individualizar responsabilidades dentro del engranaje estatal. Washington ha reiterado en múltiples ocasiones que las sanciones no se limitan a la cúpula política, sino que alcanzan a quienes ejecutan o facilitan prácticas consideradas abusivas.

Desde 2018, organismos internacionales han documentado denuncias de tratos crueles, aislamiento prolongado, amenazas y restricciones severas contra opositores encarcelados en Nicaragua. La cárcel La Modelo, particularmente su área de máxima seguridad conocida como “La 300”, ha sido señalada como uno de los principales centros de reclusión de presos políticos.

Interpretaciones y antecedentes

El economista y opositor nicaragüense Juan Sebastián Chamorro analizó el alcance del comunicado estadounidense y señaló que el uso de referencias específicas podría indicar que el Departamento de Estado está respaldando o reconociendo algún tipo de denuncia formal contra el funcionario señalado, lo que abriría la puerta a mecanismos más amplios de rendición de cuentas.

En el contexto de estas advertencias, vuelve a la memoria el caso de Eddy Montes, preso político que falleció en mayo de 2019 tras recibir un disparo en La Modelo. Montes también era ciudadano estadounidense, lo que en su momento generó fuerte condena internacional y tensiones diplomáticas adicionales.

Aunque el comunicado actual no menciona casos concretos, el tono del mensaje sugiere que Washington mantiene bajo observación la situación de los presos políticos y evalúa posibles mecanismos de responsabilidad individual por abusos cometidos dentro del sistema penitenciario.

Un mensaje político claro

La declaración estadounidense confirma que las sanciones individuales continúan siendo una herramienta central de presión diplomática contra el régimen Ortega-Murillo. Más allá del impacto migratorio inmediato, el mensaje busca establecer que los abusos documentados no quedarán sin seguimiento y que la rendición de cuentas sigue en la agenda bilateral.

Con esta nueva advertencia, la relación entre Managua y Washington entra en una fase de mayor confrontación pública, mientras Estados Unidos insiste en la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos en Nicaragua.