“Van apuntando a quebrarles el bolsillo”: Estados Unidos busca cerrar el cerco económico sobre Ortega y Murillo
Expertos advierten que las nuevas amenazas de Washington podrían aumentar el aislamiento financiero del régimen Ortega-Murillo y elevar el costo para empresas, países y testaferros que mantengan negocios con la dictadura.
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DaríoMedios Internacional
9/5/20264 min read


El cerco contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ya no apunta únicamente a sus funcionarios o a las estructuras políticas que sostienen el poder. La presión estadounidense también comienza a dirigirse hacia el entramado económico que permite al régimen mantener negocios, obtener recursos y sostener sus operaciones.
“Van apuntando a quebrarles el bolsillo a los dictadores de Nicaragua. Ortega se convierte en un leproso”: esa es la lectura que hacen expertos consultados por DaríoMedios ante las advertencias provenientes de Washington.
Según los analistas, el mensaje de Estados Unidos busca generar un efecto de aislamiento: que empresarios, países y compañías comiencen a tomar distancia de Ortega y Murillo por temor a convertirse ellos mismos en objetivo de medidas estadounidenses.
“¡Se acabarán los negocios con el régimen en Nicaragua!”
El congresista republicano estadounidense Carlos Giménez elevó el tono de sus advertencias contra la dictadura y lanzó un mensaje dirigido no solamente a Ortega y Murillo, sino también a quienes continúen haciendo negocios con su régimen.
“¡Se acabarán los negocios con el régimen en Nicaragua!”, advirtió Giménez, mientras ha defendido medidas destinadas a aumentar la presión económica sobre la dictadura, entre ellas acciones relacionadas con el CAFTA-DR.
Para los expertos consultados por DaríoMedios, el alcance de este mensaje es particularmente relevante porque introduce un elemento adicional en la estrategia de presión: hacer que mantener relaciones comerciales con el régimen represente un riesgo para quienes decidan continuar haciéndolo.
La pregunta que surge entonces es inevitable: ¿quién estará dispuesto a mantener negocios con Ortega y Murillo si Washington amenaza con imponer consecuencias a quienes continúen oxigenando económicamente a la dictadura?
El temor a quedar atrapados en el cerco estadounidense
Los analistas consideran que la advertencia republicana tiene un objetivo concreto: aumentar el costo de cualquier relación comercial que permita al régimen mantenerse conectado con capitales, empresas o actores internacionales.
Bajo este escenario, empresarios y compañías que mantengan vínculos económicos con estructuras relacionadas con la dictadura podrían verse obligados a evaluar si los beneficios de continuar operando superan los riesgos derivados de las medidas estadounidenses.
Los expertos también advierten sobre la posibilidad de que la presión alcance a testaferros y personas vinculadas económicamente con la familia Ortega-Murillo, especialmente si Washington considera que están contribuyendo a preservar los recursos del régimen.
La estrategia, según esta interpretación, no consiste únicamente en sancionar a quienes ocupan cargos dentro de la estructura dictatorial, sino en golpear las redes económicas que permiten que el poder político continúe funcionando.
“Esto llevará a un colapso económico”
Expertos políticos consultados por DaríoMedios sostienen que una política sostenida de aislamiento podría tener efectos importantes sobre las finanzas del régimen.
“Esto llevará a un colapso económico a la dictadura, aunque ellos tienen millones de dólares para sobrevivir dos años más, incluso con un aislamiento”, aseguran los analistas.
La capacidad económica acumulada por el entorno de Ortega y Murillo podría permitirles resistir durante un período determinado, pero el escenario cambiaría si el régimen pierde progresivamente acceso a socios comerciales, inversiones, financiamiento y mecanismos para mover o proteger sus recursos.
Ahí estaría, precisamente, uno de los principales objetivos de la presión estadounidense: reducir las fuentes de oxígeno económico hasta hacer cada vez más costoso sostener el aparato de poder.
Giménez advierte de “las más altas consecuencias”
Giménez también ha advertido que quienes decidan mantener relaciones comerciales con la dictadura podrían enfrentar “las más altas consecuencias”.
El mensaje incluye a empresarios, compañías y actores internacionales que, pese a las advertencias de Washington, decidan conservar sus vínculos económicos con el régimen.
Entre las posibles consecuencias mencionadas en el escenario planteado por el congresista están restricciones o retiro de visas, afectaciones a negocios y presión sobre países que continúen respaldando económicamente a Ortega y Murillo.
De concretarse nuevas medidas, el efecto podría ir mucho más allá de Nicaragua: empresas extranjeras y actores económicos tendrían que valorar el riesgo de quedar expuestos a acciones estadounidenses por sus relaciones con el régimen.
Una ofensiva que busca golpear las finanzas del régimen
La nueva presión económica se produce dentro de un escenario más amplio de acciones impulsadas desde Washington contra Ortega y Murillo.
La estrategia estadounidense ha combinado herramientas diplomáticas, económicas y judiciales dirigidas contra funcionarios y estructuras vinculadas al régimen. Ahora, el debate vuelve a centrarse en hasta dónde puede llegar la presión sobre las redes económicas que mantienen a flote a la dictadura.
Para los expertos, si el régimen pierde progresivamente aliados comerciales y aumenta el temor de las empresas a ser sancionadas o afectadas por Washington, Ortega y Murillo podrían enfrentar un aislamiento económico cada vez mayor.
Y ese aislamiento tendría un efecto directo sobre la capacidad del régimen para sostener su estructura de poder.
¿Cuánto tiempo podrá resistir Ortega?
La pregunta que queda sobre la mesa ya no es únicamente cuánto tiempo podrá Ortega mantenerse políticamente en el poder.
Es también cuánto tiempo podrán sobrevivir sus empresas, sus aliados económicos, sus testaferros y las redes financieras que han permitido a la dictadura mantenerse operativa frente a la presión internacional.
Porque si Washington consigue que hacer negocios con Ortega y Murillo deje de ser una oportunidad y se convierta en un riesgo, el dinero que hoy sostiene al régimen podría comenzar a convertirse en el punto más vulnerable de su estructura de poder.
El cerco, en ese escenario, dejaría de golpear únicamente la imagen internacional de la dictadura y comenzaría a tocar donde más duele: el bolsillo.



