Tras desaparecerlo, Murillo ahora dice que salva a Brooklyn Rivera con “especialistas”
La dictadura intentó ocultarlo durante casi tres años, pero ahora Rosario Murillo pretende presentarse como la salvadora de Brooklyn Rivera, mientras el líder indígena permanece en estado crítico y bajo control absoluto del régimen.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
5/29/20261 min read


La codictadora Rosario Murillo, intentó responder a la condena nacional e internacional por el crítico estado de salud del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, llamando a una supuesta “junta médica”.
Murillo aseguró a medios oficialistas que el preso político está siendo atendido por “los mejores especialistas de Nicaragua”.
Las declaraciones ocurren luego de que médicos independientes, organismos de derechos humanos y opositores responsabilizaran directamente al régimen sandinista por el deterioro físico extremo del dirigente indígena, quien permaneció desaparecido, aislado durante más de 900 días y ahora muriendo en un hospital en Managua.
“Hoy se realizó una junta de médicos por la mañana de especialistas en neumonía, neumólogos y luego también vamos a tener especialistas en neurología”, declaró Murillo en su alocución diaria.
Como suele hacerlo Murillo recurrió al discurso religioso que caracteriza sus intervenciones públicas: “Vamos a seguir pidiéndole a Dios por la recuperación de su salud, pidiéndole a Dios para que ese corazón vibrante de Brooklyn Rivera siga latiendo en amor a Nicaragua, siga vibrando en amor a Nicaragua, dijo, tras ser ella misma quien ordenó su encierro en la cárcel.
Las palabras de Murillo contrastan con la realidad, no lo entregó a sus familiares, lo mantiene como rehén en el hospital Vélez Paiz y le niega el derecho de morir acompañado de los suyos.
El régimen continúa negándose a permitir que especialistas externos evalúen a Rivera, ni autorizó que su familia gestione atención internacional.
Tampoco hizo referencia a la petición urgente realizada por su hija, Tininiska Rivera, quien debió exiliarse tras denunciar persecución y hostigamiento por exigir la libertad de su padre.


