“Tiktoker” sandinista Juan Caldera arremete contra creadores de contenido por “silencio traicionero” tras captura de Maduro
Las excarcelaciones incluyen a opositores, activistas y ciudadanos extranjeros, entre ellos cinco españoles, en medio de una fuerte presión internacional tras la captura de Nicolás Maduro.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
1/8/20261 min read


El creador de contenido sandinista Juan Caldera lanzó duras críticas contra otros influencers y “disque-influencers” cercanos al oficialismo por no pronunciarse públicamente tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
En un video difundido en su cuenta de TikTok, Caldera acusó a varios creadores de contenido sandinistas de beneficiarse de la cercanía al poder, aprovechar la visibilidad y los privilegios que esta les otorga, pero evadir cualquier pronunciamiento cuando el régimen enfrenta momentos críticos.
Críticas al silencio y la conveniencia
Según Caldera, muchos de estos influencers han construido su presencia digital gracias al respaldo implícito del oficialismo, pero prefieren guardar silencio para no afectar su popularidad, alcance o posibles contratos comerciales. Para el tiktoker, esta actitud evidencia una lealtad selectiva que solo se activa cuando resulta rentable.
Referencias a 2018 y acusaciones de cobardía
El creador de contenido llevó su reclamo al terreno histórico al recordar los acontecimientos de 2018, acusando a esos mismos influencers de no haber defendido “la patria” durante la crisis política de ese año y de repetir ahora el mismo patrón de silencio. En su mensaje, Caldera calificó a varios de ellos de “cobardes”, por evitar posicionarse ante un hecho que considera clave para la narrativa oficialista.
Lealtad, polémica y estigmatización
Con este tipo de videos, Caldera conocido también por su actividad comercial como vendedor de pollo busca exhibir públicamente su lealtad, ganar visibilidad a través de la polémica y marcar distancia de otros creadores afines al régimen a quienes acusa de tibieza ideológica.
Sus declaraciones también refuerzan un patrón recurrente dentro del oficialismo: estigmatizar como “traidores” a quienes no replican de forma automática las orientaciones que emanan desde El Carmen, incluso dentro de sus propias filas.
La reacción de Caldera deja al descubierto tensiones internas en el ecosistema digital sandinista, donde el silencio, la conveniencia y la supervivencia mediática comienzan a chocar con las exigencias de alineamiento absoluto en un contexto político cada vez más incierto.



