Sandino como instrumento: dictadura usa sistema educativo para movilización partidaria
Estudiantes de primaria y secundaria recibieron hasta 30 puntos adicionales por asistir a la movilización oficial, en una práctica que padres denuncian como presión política desde las aulas.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
2/21/20261 min read


Este viernes, en distintos departamentos del país, estudiantes de primaria y secundaria participaron en marchas organizadas por el Ministerio de Educación y autoridades municipales alineadas con el oficialismo. Padres de familia denunciaron que la asistencia fue incentivada con beneficios académicos, incluyendo hasta 30 puntos adicionales en varias asignaturas.
Aunque la participación fue presentada como voluntaria, familias consultadas señalaron que el ofrecimiento de puntos extra transformó la convocatoria en un mecanismo de presión indirecta. “Si te dicen que es opcional, pero te dan puntos si vas, ya no es opcional”, comentó una madre bajo condición de anonimato.
Feriado convertido en jornada de movilización
El 21 de febrero fue declarado feriado nacional por la Asamblea Nacional controlada por el oficialismo. Sin embargo, lejos de convertirse en un día de descanso, numerosas escuelas organizaron actividades cívico-políticas que implicaron la movilización masiva de estudiantes.
En varias ciudades, los alumnos marcharon portando banderas y símbolos partidarios, acompañados por docentes y personal administrativo. Padres denunciaron que la jornada interrumpió el descanso previsto por ley y que el sistema de evaluación fue utilizado como incentivo para garantizar presencia.
Educación y política: una línea cada vez más difusa
Desde 2018, el sistema educativo público ha sido objeto de múltiples señalamientos por politización interna, control ideológico y presión sobre estudiantes críticos. Lo ocurrido este 21 de febrero refuerza las preocupaciones sobre la instrumentalización de las aulas para fines partidarios.
Especialistas en educación advierten que condicionar el rendimiento académico a la participación en actos oficiales vulnera principios básicos de neutralidad institucional y afecta la autonomía del proceso formativo.
Más allá del homenaje histórico, lo ocurrido hoy deja una interrogante de fondo: ¿puede un sistema educativo formar pensamiento crítico cuando las calificaciones se vinculan a actos políticos?
Para muchos padres, la respuesta es inquietante.


