Rusia ofreció salida a Maduro, pero el dictador la rechazó
Maduro rechazó una salida negociada con asilo en Rusia y garantías de Putin, una decisión que precipitó su caída y lo dejó expuesto a la acción directa de Estados Unidos.
MUNDOPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
1/22/20261 min read


Según la plataforma de noticias ABC.es, Rusia ofreció a Estados Unidos la posibilidad de sacar a Nicolás Maduro de Venezuela antes de la operación militar estadounidense si este aceptaba salir del poder con asilo y garantías de seguridad personal en territorio ruso, respaldadas directamente por Vladímir Putin, pero Maduro rechazó la propuesta por desconfianza y por no querer perder control sobre sus activos financieros en el exterior.
La iniciativa se canalizó a través del Vaticano con la mediación del cardenal Pietro Parolin, incluía asilo político en Rusia y protección personal no solo para Maduro, sino también para altos cargos del chavismo, con el objetivo de evitar una intervención militar de Estados Unidos, contener la inestabilidad en la región y preservar canales de interlocución con Washington en otros temas internacionales.
Maduro habría rechazado la oferta por temor a perder el control de sus activos y exigencias de inmunidad y garantías económicas, condiciones que consideró inaceptables para abandonar el poder.
La crisis escaló rápidamente, culminando en una operación estadounidense que terminó con la captura de Maduro y de su esposa Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales en Estados Unidos relacionados con narcotráfico y vínculos con organizaciones designadas como terroristas, según informan autoridades del Departamento de Justicia.
La captura y traslado de Maduro a territorio estadounidense significa además que Estados Unidos no reconoce a Maduro como líder legítimo, negándole inmunidades que normalmente corresponden a un jefe de Estado, y que será juzgado bajo la jurisdicción federal por delitos graves, incluidos supuestos crímenes relacionados con el narcotráfico que habrían involucrado a su gobierno durante años.
La caída de Maduro configura una nueva política hemisférica desde Estados Unidos y un profundo impacto en las relaciones entre las dictaduras de América Latina.


