Rosario Murillo ejecuta otra purga y manda a prisión a “Chico” López

El histórico operador financiero del sandinismo cayó en desgracia tras décadas manejando millones bajo la sombra del poder Ortega-Murillo. Su captura sacude al círculo económico de la dictadura y dispara el miedo entre operadores del régimen.

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DaríoMedios Internacional

5/18/20263 min read

Rosario Murillo continúa devorando a sus propios cuadros históricos. Esta vez la víctima fue Francisco “Chico” López Centeno, uno de los hombres más poderosos, discretos y temidos dentro del engranaje financiero del sandinismo.

Fuentes vinculadas al oficialismo confirmaron a medios independientes que López fue capturado por la Policía Nacional y trasladado directamente a la cárcel La Modelo por órdenes de la propia Rosario Murillo.

La caída de “Chico” López representa uno de los golpes internos más fuertes dentro de la estructura económica construida durante años por Daniel Ortega y Rosario Murillo alrededor de ALBANISA, CARUNA y otros negocios manejados bajo absoluto hermetismo.

De tesorero del FSLN a preso de la dictadura

Francisco López fue durante años el hombre encargado de mover las finanzas del Frente Sandinista. Fue tesorero del FSLN, vicepresidente de ALBANISA y operador clave de los millonarios recursos provenientes de Venezuela.

Según reportes periodísticos, el histórico operador financiero fue detenido en las instalaciones de su empresa Tecnología y Sistemas S.A. (Tecnosa), ubicada cerca del Colegio Americano en Managua.

La captura ocurre apenas meses después de que López fuera apartado silenciosamente de las estructuras económicas del régimen, funciones que habrían pasado a manos de otros operadores cercanos al círculo familiar Ortega-Murillo.

Durante más de una década, “Chico” López fue considerado uno de los hombres de máxima confianza del orteguismo. Su nombre apareció ligado al manejo de miles de millones de dólares de la cooperación petrolera venezolana que ingresaron al país fuera de los controles estatales normales.

El arquitecto financiero de ALBANISA

López conoce probablemente más secretos financieros del régimen que muchos ministros y operadores políticos juntos.

Investigaciones periodísticas y organismos internacionales han señalado durante años que ALBANISA y CARUNA funcionaron como estructuras paralelas utilizadas para construir el imperio económico de la familia Ortega-Murillo.

Bajo la supervisión política de Rosario Murillo y Rafael Ortega Murillo, “Chico” López fue uno de los principales administradores del entramado económico que permitió al oficialismo expandirse hacia sectores estratégicos como energía, petróleo, medios de comunicación, bienes raíces y minería.

Parte de esos recursos terminaron vinculados a empresas energéticas, financieras y mineras que operaron durante años bajo absoluta opacidad y sin mecanismos reales de fiscalización pública.

La sombra de Bayardo Arce

Dentro del sandinismo, la caída de “Chico” López revive inevitablemente el caso de Bayardo Arce.

Ambos fueron considerados pilares económicos del régimen y ambos terminaron convertidos en objetivos internos de la misma estructura que ayudaron a enriquecer.

Fuentes cercanas al oficialismo aseguran que López podría enfrentar acusaciones de lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, delitos similares a los utilizados recientemente contra otros exoperadores del régimen.

Analistas consideran que estas capturas no responden a un verdadero combate contra la corrupción, sino a una reconfiguración interna del poder económico controlado directamente por Rosario Murillo.

La pregunta que comienza a circular dentro del oficialismo es inevitable: ¿quién será el próximo en caer?

El miedo se instala dentro del orteguismo

La captura de “Chico” López ha provocado nerviosismo dentro de las filas sandinistas y particularmente entre quienes manejan negocios vinculados al círculo presidencial.

Muchos de ellos conocen información delicada sobre las finanzas familiares, las operaciones realizadas con fondos venezolanos y el funcionamiento de estructuras empresariales manejadas durante años bajo absoluta opacidad.

Analistas sostienen que la purga busca también silenciar a figuras históricas que conocen demasiado sobre el funcionamiento interno del poder económico sandinista.

La caída de López envía además un mensaje interno contundente: dentro del régimen ya nadie parece intocable.

Rosario Murillo consolida el control absoluto

La caída de “Chico” López también confirma algo que dentro del propio sandinismo muchos ya comentan en privado: Rosario Murillo concentra cada vez más control político, económico y represivo dentro del régimen.

La codictadora no solo domina la propaganda y el aparato estatal, sino también las decisiones internas sobre quién conserva privilegios y quién termina convertido en enemigo.

El hombre que ayudó a construir parte del imperio económico del orteguismo ahora termina tras las rejas, atrapado por el mismo sistema que sirvió durante décadas.

Mientras tanto, dentro del círculo económico sandinista el miedo crece. Los actuales operadores financieros del régimen observan con preocupación cómo las purgas internas alcanzan incluso a quienes durante años fueron considerados hombres de absoluta confianza de la familia Ortega-Murillo.