Régimen sandinista busca desesperadamente agradar y reconciliarse con EE. UU.

La incautación de cargamentos de cocaína que habrían salido de Nicaragua encendió las alarmas regionales y expuso la incomodidad del jefe del Ejército, Julio César Avilés.

ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA

DaríoMedios Internacional

1/22/20262 min read

Narcolanchas y un mensaje directo al Ejército de Nicaragua

El jefe del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés, atraviesa un momento incómodo luego de que autoridades de El Salvador incautaran alrededor de 700 kilos de cocaína, asegurando que el cargamento salió desde territorio nicaragüense.

El decomiso no solo golpea a las redes criminales, sino que envía un mensaje político y militar directo a Managua. Analistas coinciden en que dos narcolanchas no pueden atravesar aguas nicaragüenses sin obstáculos sin algún nivel de complicidad institucional, especialmente en un país donde el control militar sobre costas y rutas marítimas es absoluto.

La puesta en escena de Avilés

Tras la incautación, Avilés reaccionó con una puesta en escena cuidadosamente calculada. Hizo pública una reunión con toda la cúpula del Ejército de Nicaragua: oficiales, generales, miembros del Consejo Militar, jefes y personal de unidades militares.

El encuentro fue presentado como una sesión de planificación de los principales planes del Ejército para 2026, destacando entre ellos la supuesta lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Para observadores críticos, el gesto buscó enviar un mensaje de control y normalidad ante un escenario que se torna cada vez más adverso.

Estados Unidos observa de cerca

El exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia Rafael Solís, en el exilio, aseguró que Estados Unidos sigue de cerca los operativos militares en la región y evalúa con atención los resultados reales de la lucha antidrogas.

Según Solís, existe una preocupación creciente en Washington sobre países que cooperan, toleran o facilitan el narcotráfico, ya sea por acción directa o por omisión deliberada.

“Muro de Contención”

Avilés continúa repitiendo la narrativa oficial del llamado “Muro de Contención”, una supuesta estrategia para frenar el paso de drogas por Nicaragua. Sin embargo, analistas sostienen que ese muro existe más en el discurso que en la realidad, mientras las rutas del narcotráfico siguen activas.

En contraste, Estados Unidos respaldó públicamente a El Salvador por su “colaboración real” en la lucha contra el narcotráfico tras la captura de las narcolanchas, marcando una diferencia clara entre los discursos y los resultados.

Presión regional y miedo en Managua

Este episodio ocurre en un contexto de creciente presión de Estados Unidos sobre el régimen de Daniel Ortega, agravado tras la captura del exdictador venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos federales.

Para Solís, la dictadura sandinista busca desesperadamente congraciarse con Washington, lo que explicaría las recientes excarcelaciones parciales de presos políticos.

Liberaciones que no convencen

Pese a las presiones de la Casa Blanca, las liberaciones ejecutadas por el régimen no han convencido a Estados Unidos. Se trata de excarcelaciones incompletas, bajo vigilancia y sin libertad real.

Mientras tanto, decenas de personas continúan en condición de desaparición forzada dentro del sistema penitenciario. Para analistas, el síntoma más claro es que el régimen tiene miedo y comienza a tambalearse bajo el peso de la presión internacional.