Régimen encaprichado arremete contra Costa Rica tras nuevo bloqueo en el SICA
La dictadura Ortega-Murillo volvió a fracasar en su intento por controlar el SICA. El peso de las acusaciones por crímenes de lesa humanidad y persecución política sigue aislando al régimen en Centroamérica.
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DaríoMedios Internacional
5/27/20262 min read


La sombra de los crímenes del sandinismo nunca los deja descansar y siempre trae graves consecuencias; ahora, el peso de esos crímenes los frena para obtener la presidencia del Sistema de Integración Centroamericana.
Después de una larga lucha desde el año 2023 por parte de la dictadura para encabezar el SICA, y tras el rechazo de tres postulaciones de operarios de la dictadura enviados por Ortega Murillo, la pareja dictatorial sigue sin poder alcanzar la silla principal del órgano regional centroamericano más importante.
En esta ocasión, la representación del régimen, encabezada por el jefe de las estructuras de sicariato sandinista transnacionales, Valdrack Jaentschke, se abalanzó contra Costa Rica después de recibir una carta de la Cancillería tica en la que se presentaba formalmente a la comisión de Nicaragua la propuesta de candidatos costarricenses para encabezar la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana.
Lo que el régimen sandinista catalogó como una anomalía y un bloqueo planificado, ya que el mismo contaba con poder llegar a la silla presidencial del SICA en este período, después de más de tres años de espera y rechazo por parte de los países miembros de este organismo.
Según expertos en materia del órgano centroamericano, los rechazos a las candidaturas de los operarios del régimen sandinista para la presidencia del SICA se deben a las innumerables acusaciones contra el Estado de Nicaragua y los operadores que conforman la estructura sandinista, los cuales han sido señalados internacionalmente por mecanismos independientes de la Organización de Naciones Unidas y el Sistema Interamericano de Derechos Humanos por graves crímenes de lesa humanidad, violaciones a los derechos humanos, persecución religiosa, exilio, destierro y persecución transnacional de opositores a la dictadura.
El comunicado sandinista concluye insistiendo en el respeto a sus candidatos, a pesar de las graves acusaciones que pesan sobre sus hombros, y solicita de manera urgente una reunión con todos los cancilleres del Sistema de Integración Centroamericana para poder implorar acceso a la silla presidencial, en un contexto que refleja el aislamiento de la dictadura y el rechazo de los países vecinos centroamericanos, los cuales no desean que un régimen responsable de múltiples crímenes gobierne el organismo de coordinación regional centroamericana.



