Raza e Igualdad: la muerte de Brooklyn Rivera es consecuencia directa de la represión sandinista
La organización internacional denunció que el líder indígena miskito murió como consecuencia de más de 970 días de detención arbitraria, desaparición forzada e incomunicación bajo custodia de la dictadura sandinista.
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DaríoMedios Internacional
6/3/20263 min read


Condena internacional por la muerte del líder indígena
La organización internacional Raza e Igualdad responsabilizó directamente a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo por la muerte del líder indígena miskito Brooklyn Rivera, ocurrida tras permanecer más de 970 días bajo detención arbitraria, desaparición forzada e incomunicación.
En un pronunciamiento emitido desde Washington, la organización condenó enérgicamente el fallecimiento de quien fuera uno de los principales defensores de los derechos de los pueblos indígenas y Ta Upla del pueblo miskito, señalando que su muerte constituye una grave violación de derechos humanos atribuible al Estado de Nicaragua.
"La muerte de Rivera no puede entenderse como un hecho aislado ni como el desenlace inevitable de una condición médica", afirmó la organización.
Según Raza e Igualdad, el fallecimiento del dirigente indígena es la consecuencia directa de años de encierro arbitrario, aislamiento y condiciones de detención incompatibles con la dignidad humana mientras permanecía bajo el control absoluto de las autoridades sandinistas.
Más de dos años desaparecido
Brooklyn Rivera fue detenido arbitrariamente en septiembre de 2023, pocos meses después de denunciar ante organismos internacionales la situación de los pueblos indígenas de la Costa Caribe.
Desde entonces permaneció desaparecido durante largos períodos, sin información independiente sobre su estado de salud y sin acceso regular a familiares o abogados.
Durante esos años, organismos internacionales, defensores de derechos humanos y líderes indígenas exigieron insistentemente conocer su paradero, garantizar su integridad física y permitir atención médica adecuada.
Sin embargo, según denuncia Raza e Igualdad, el régimen ignoró sistemáticamente todas las solicitudes nacionales e internacionales.
Un deterioro que terminó en tragedia
La organización recordó que el 27 de mayo de 2026 las autoridades mostraron públicamente a Rivera por primera vez en años.
Las imágenes difundidas evidenciaban un deterioro físico extremo.
El propio informe oficial reconocía que padecía graves infecciones pulmonares, falla multiorgánica, derrame pleural bilateral y dependencia de ventilación mecánica para sobrevivir.
Tres días después se confirmó su muerte.
Para Raza e Igualdad, la condición crítica en la que apareció Rivera no fue consecuencia de una enfermedad repentina, sino del prolongado aislamiento y las condiciones de reclusión impuestas por el régimen.
"La gravedad de su condición fue consecuencia de años de confinamiento en condiciones contrarias a la dignidad humana", señaló la organización.
Un golpe contra los pueblos indígenas
La organización advirtió que el encarcelamiento, desaparición forzada y posterior muerte de Brooklyn Rivera también representan un ataque contra el liderazgo indígena de Nicaragua.
Durante décadas, Rivera fue una de las voces más visibles en la defensa de la autonomía, los territorios ancestrales y los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe.
Por ello, Raza e Igualdad considera que lo ocurrido trasciende el caso individual y se convierte en un mensaje de intimidación contra quienes continúan defendiendo derechos humanos y libertades fundamentales en Nicaragua.
Exigen justicia y devolución del cuerpo
La organización también exigió que las circunstancias de la muerte de Rivera sean incorporadas a los esfuerzos internacionales de documentación, verdad, memoria y rendición de cuentas sobre las violaciones de derechos humanos cometidas por la dictadura sandinista.
Asimismo, demandó la entrega inmediata de los restos del líder indígena a sus familiares y el respeto a las tradiciones culturales del pueblo miskito.
"Los responsables de las violaciones cometidas en su contra deberán responder por sus actos", sostuvo la organización.
Raza e Igualdad también denunció cualquier intento de restringir la participación de la familia en los actos funerarios o de controlar políticamente las ceremonias de despedida.
"No puede quedar en la impunidad"
Carlos Quesada, director ejecutivo de Raza e Igualdad, calificó la muerte de Brooklyn Rivera como una pérdida irreparable para el pueblo miskito y para todos los pueblos indígenas de Nicaragua.
"Que haya muerto después de más de 900 días de detención y desaparición forzada bajo custodia estatal es un hecho de enorme gravedad que no puede quedar en la impunidad", afirmó.
La organización concluyó expresando solidaridad con la familia de Rivera, con el pueblo miskito y con todas las personas que durante años exigieron su libertad y denunciaron las condiciones en que permanecía encarcelado.
La condena de Raza e Igualdad se suma a los señalamientos realizados por Naciones Unidas, Estados Unidos y múltiples organismos internacionales que han responsabilizado a la dictadura Ortega-Murillo por la muerte del histórico líder indígena bajo custodia estatal.


