Presidenta de Costa Rica defiende relación “cordial y armoniosa” con Nicaragua
Laura Fernández apuesta por una relación "armoniosa" con Ortega y Murillo pese a las denuncias de represión, el éxodo de refugiados y las tensiones fronterizas entre ambos países.
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DaríoMedios Internacional
6/14/20263 min read


Pese a que la minería ilegal procedente de Nicaragua continúa generando preocupación en Costa Rica y ha obligado a las autoridades a desplegar constantes operativas en Crucitas y Conchuditas para frenar la extracción clandestina de oro, la presidenta Laura Fernández defendió una relación “cordial” y “armoniosa” con el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La mandataria apostó por mantener una convivencia pacífica con Managua, aun cuando persisten cuestionamientos internacionales contra la dictadura nicaragüense por violaciones a los derechos humanos y el éxodo masivo de refugiados hacia territorio costarricense.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en la que fue consultada sobre cómo maneja su gobierno la relación con el régimen sandinista, al que el entrevistador calificó como una “tiranía” que ha obligado a numerosos ciudadanos a buscar refugio en Costa Rica.
Al responder, Fernández destacó los vínculos históricos, comerciales y humanos que existen entre ambos países.
“Nosotros mantenemos una relación comercial histórica, efectivamente un 25% de los habitantes de Costa Rica son nicaragüenses hoy día. Nosotros tenemos una relación comercial, no tenemos mayores espacios diplomáticos, pero sí tenemos una relación cordial entre dos naciones que comparten frontera”, afirmó la mandataria.
La gobernante también sostuvo que Nicaragua mantiene una situación económica diferente a la observada en otros países gobernados por regímenes autoritarios en la región.
“Adicionalmente, en el caso de Nicaragua, Nicaragua hace inversiones y mantiene una estabilidad económica donde usted no puede comparar las condiciones de vida que tienen los nicaragüenses frente a las que tienen, por ejemplo, los cubanos o las que llegaron a tener los venezolanos”, manifestó.
Las palabras de Fernández llaman la atención debido a que Costa Rica se ha convertido en el principal destino de miles de nicaragüenses que han abandonado su país desde el estallido de la crisis sociopolítica de 2018, mientras organismos internacionales han documentado denuncias de persecución política, restricciones a las libertades públicas y represión contra opositores.
Seguirá siendo una relación armoniosa
La presidenta costarricense dejó claro que su administración mantendrá una política de convivencia basada en la cooperación fronteriza y el respeto mutuo, independientemente de las diferencias políticas existentes entre ambos gobiernos.
“Nosotros pues tenemos una relación armoniosa dentro de lo que cabe y en mi gobierno seguirá siendo así. Dios con Nicaragua, Dios con Costa Rica y Dios con todos ellos, pues con sus problemas internos y su forma de gobierno que han elegido tener y nosotros acá llevando la relación de vecindad de una manera pacífica, armoniosa en todo lo que se pueda”, expresó.
La referencia a “la forma de gobierno que han elegido tener” podría generar debate entre sectores de la oposición nicaragüense y organizaciones defensoras de derechos humanos, que sostienen que Nicaragua carece actualmente de condiciones democráticas para la celebración de elecciones libres y competitivas.
Las declaraciones de Fernández se producen en un contexto en el que Costa Rica continúa recibiendo solicitudes de refugio de ciudadanos nicaragüenses que alegan persecución política o falta de garantías democráticas en su país.
Además, la relación bilateral enfrenta desafíos relacionados con la seguridad fronteriza, el comercio y fenómenos como la minería ilegal en sectores cercanos a la frontera norte costarricense.
No obstante, la presidenta insistió en que su gobierno privilegiará la estabilidad de las relaciones entre ambos países.
“Nosotros tenemos una relación cordial entre dos naciones que comparten frontera”, reiteró Fernández, al defender una política de vecindad basada en la cooperación y la convivencia pacífica.


