Ortega y Murillo contra el reloj: la OEA busca entrar a Nicaragua
Nueve países respaldan una misión interamericana que pretende abrir una negociación sobre la crisis nicaragüense.
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DaríoMedios Internacional
10/29/20262 min read


La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo enfrenta una nueva decisión diplomática ante el anuncio de que nueve países están dispuestos a integrar una misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para buscar una salida negociada a la crisis de Nicaragua. La iniciativa, encabezada por un Grupo Ministerial de Seguimiento con participación de Estados Unidos y otras ocho naciones, busca ingresar al país y abrir un espacio de diálogo con los dictadores.
Mientras se acerca la fecha límite, en «El Carmen» no hay señales públicas de que la cúpula del poder esté dispuesta a recibir a la delegación. Voceros afines a Rosario Murillo han rechazado la iniciativa y sostienen que la misión tendría un doble propósito. Sin embargo, la posibilidad de una negociación internacional vuelve a colocar sobre la mesa uno de los asuntos más sensibles para la dictadura: las condiciones para celebrar elecciones libres en Nicaragua.
El 2 de noviembre, fecha clave para la misión de la OEA
El calendario diplomático añade presión al escenario. El plazo señalado para conformar e iniciar las labores del Grupo Ministerial de Seguimiento vence el próximo 2 de noviembre, por lo que las partes se encuentran ante una carrera contra el reloj.
La decisión de Ortega y Murillo marcará el siguiente paso. Si impiden el ingreso de la delegación, podrían aumentar las tensiones con los países que respaldan la iniciativa y profundizar el aislamiento diplomático de Nicaragua. Si aceptan recibirla, tendrían que afrontar las demandas y cuestionamientos que los representantes internacionales lleven a la mesa.
Para el analista Alex Aguirre, el dilema es especialmente delicado para Rosario Murillo, quien tendría que responder ante una delegación internacional que busca abordar la crisis política nicaragüense y las condiciones para una salida negociada.
¿Qué ocurriría si la dictadura rechaza a la OEA?
La posibilidad de que el régimen cierre las puertas a la misión también abre interrogantes sobre la respuesta internacional. Aguirre advierte que un rechazo podría conducir a un escenario de mayor presión y vincula esa posibilidad con el denominado «Escudo de las Américas».
El analista sostiene que las relaciones de la dictadura con actores extrarregionales representan un riesgo para la seguridad regional. Sus advertencias apuntan a que el rechazo de la iniciativa interamericana podría elevar la confrontación diplomática. No obstante, las eventuales medidas posteriores dependerán de las decisiones que adopten los países involucrados.
Elías Baumann
La posibilidad de una negativa no significa que el desenlace esté definido. Otro escenario que se plantea es el de una eventual reconsideración de la postura oficial, como ocurrió con el regreso de Elías Baumann, encargado de Negocios de Estados Unidos en Managua, después de un período de tensiones diplomáticas.
Ese antecedente alimenta la interrogante sobre si Ortega y Murillo terminarán aceptando el ingreso de una delegación respaldada por Washington o mantendrán su rechazo a la iniciativa de la OEA.
Por ahora, la decisión sigue en manos de la dictadura. El vencimiento del plazo del 2 de noviembre marcará un momento clave para conocer si Managua abre la puerta a la misión interamericana o si opta por prolongar el enfrentamiento diplomático.
La respuesta tendrá consecuencias para el rumbo de las relaciones de Nicaragua con los países que impulsan la iniciativa y para las posibilidades de avanzar hacia una salida negociada a la crisis política.


