Ortega y Murillo bajo presión: Sullivan advierte de nuevas medidas de EE. UU.
El exdiplomático Kevin Sullivan advierte que Washington busca romper el statu quo en Nicaragua y que el rechazo al diálogo podría aumentar la presión sobre la dictadura.
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DaríoMedios Internacional
10/28/20263 min read


La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo enfrenta un nuevo episodio de tensión con Estados Unidos tras el regreso a Managua de Elías Baumann, encargado de Negocios de la Embajada estadounidense, quien volvió a sus funciones después de mantener consultas en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio.
«Aún tenemos mucho por hacer», expresó Baumann tras reunirse con el personal de la Embajada para transmitir la posición de Washington sobre los próximos pasos en la relación con Nicaragua. Su mensaje llegó después de que la dictadura rechazara el plácet de Natasha Franceschi, nominada por el presidente Donald Trump para ocupar la Embajada estadounidense en Managua.
El retorno del diplomático se produce en un contexto de creciente presión internacional sobre el régimen Ortega-Murillo, luego de que la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobara una resolución que exige avances democráticos en Nicaragua y contempla nuevas acciones diplomáticas, económicas y financieras si no hay cooperación.
Sullivan advierte sobre un cambio en la política estadounidense
En una entrevista con el medio independiente Confidencial, el exembajador estadounidense Kevin Sullivan afirmó que Washington está decidido a modificar el statu quo en Nicaragua y advirtió que el rechazo a los canales diplomáticos podría aumentar la tensión bilateral.
Sullivan, quien encabezó la misión diplomática estadounidense en Managua entre 2018 y 2023, consideró que expulsar a Baumann sería un error, porque el encargado de Negocios constituye un canal de comunicación entre ambos países.
«Siempre es mala idea cortar los canales de comunicación que existen», señaló el exdiplomático al referirse a la posibilidad de que Ortega y Murillo ordenen la salida de Baumann.
Sullivan también sostuvo que el contexto actual es distinto al de años anteriores, debido a la evolución de la crisis nicaragüense y al consenso internacional que, según su análisis, existe sobre la necesidad de impulsar cambios democráticos en el país.
La OEA abre otro frente de presión
La tensión con Washington coincide con la resolución aprobada por los cancilleres de la OEA el 2 de octubre, que estableció una comisión ministerial para promover gestiones diplomáticas ante la dictadura nicaragüense.
La comisión incluye representantes de países como Canadá, Estados Unidos, Costa Rica, Brasil, Chile y Paraguay. Entre sus objetivos está impulsar gestiones que permitan avanzar hacia la restitución de las libertades fundamentales, la liberación de los presos políticos y la celebración de elecciones libres.
Sullivan consideró que una eventual visita de la comisión a Managua sería positiva, aunque expresó reservas sobre la disposición del régimen a recibirla.
El exembajador advirtió que, si la dictadura rechaza la iniciativa, podrían activarse medidas adicionales de presión diplomática, económica y financiera contempladas en la resolución regional.
China y Rusia, en el centro de las preocupaciones de Washington
Durante la entrevista, Sullivan también abordó la creciente influencia de China y Rusia en Nicaragua y las implicaciones de esa relación para los intereses estadounidenses en la región.
El exdiplomático señaló que los vínculos con Pekín amplían la presencia china en el país y representan una preocupación para Washington. También se refirió a la falta de transparencia y cooperación de las autoridades nicaragüenses en materia de lucha contra el narcotráfico.
Sus declaraciones se producen en medio de los cuestionamientos internacionales por las confiscaciones de propiedades, las restricciones políticas y la falta de garantías democráticas en Nicaragua.
El diálogo, ante una nueva prueba
Sullivan sostuvo que la salida a la crisis nicaragüense debe construirse con la participación de los propios nicaragüenses. Sin embargo, advirtió que la negativa del régimen a dialogar con Estados Unidos y con los países de la OEA puede profundizar el aislamiento internacional de Nicaragua.
El regreso de Baumann, acompañado del mensaje de que Washington tiene «mucho por hacer», mantiene abierta la interrogante sobre los próximos pasos de la Administración de Donald Trump frente a Ortega y Murillo.
Hasta el momento, no se han anunciado públicamente nuevas medidas específicas vinculadas directamente con el regreso del encargado de Negocios. No obstante, las declaraciones de Sullivan apuntan a un escenario en el que el rechazo al diálogo podría elevar los costos diplomáticos y económicos para la dictadura.


