Ortega pagaría caro un atentado contra Trump
Especialistas en seguridad y líderes del exilio sostienen que la estrecha relación entre Managua y Teherán coloca al régimen sandinista bajo un creciente escrutinio de Washington ante las amenazas de Irán contra el presidente Donald Trump.
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DaríoMedios Internacional
7/14/20262 min read


La creciente tensión entre Estados Unidos e Irán vuelve a colocar a Nicaragua en el centro del debate geopolítico. Analistas en seguridad y dirigentes del exilio cubano advirtieron que, si se comprobara cualquier vínculo entre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y un eventual atentado contra el presidente estadounidense Donald Trump, las consecuencias para la dictadura serían "devastadoras".
Las advertencias surgen después de que autoridades estadounidenses reiteraran que cualquier intento de Irán por atentar contra la vida de Trump recibiría una respuesta contundente por parte de Washington.
Para el analista en temas de seguridad Carlos Díaz, la alianza política y estratégica que Ortega mantiene con el régimen iraní convierte a Nicaragua en un país bajo especial observación de los organismos de inteligencia estadounidenses.
Alianzas con Irán bajo la lupa
Díaz sostiene que el acercamiento entre Managua y Teherán va mucho más allá de la cooperación diplomática y representa un riesgo para la seguridad regional.
Según el analista, Nicaragua, junto con Cuba, mantiene una relación privilegiada con Irán, país que Estados Unidos considera uno de los principales patrocinadores del terrorismo internacional.
En ese contexto, advirtió que cualquier operación vinculada a grupos aliados de Teherán tendría repercusiones inmediatas sobre los gobiernos que faciliten o toleren actividades contra intereses estadounidenses.
Señalamientos sobre Hamás y Hezbolá
Otro de los elementos mencionados por Díaz son las denuncias realizadas anteriormente por autoridades costarricenses sobre la posible presencia de estructuras vinculadas a Hamás y Hezbolá en Centroamérica.
El ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Manuel Tovar, ha advertido en distintos escenarios internacionales sobre la necesidad de vigilar la actividad de estas organizaciones en la región debido a los riesgos que representan para la seguridad hemisférica.
Aunque Managua ha rechazado cualquier acusación de este tipo, diversos especialistas consideran que la estrecha cooperación del régimen con Irán mantiene abiertas las preocupaciones de varios gobiernos occidentales.
Exilio cubano pide aislar a los aliados de Teherán
Las advertencias también fueron respaldadas por dirigentes del exilio cubano.
Daniel Ferrer, líder opositor cubano, afirmó que los gobiernos de Nicaragua y Cuba representan una amenaza para la estabilidad regional debido a sus alianzas con regímenes considerados hostiles por Estados Unidos.
Según Ferrer, si se comprobara que Irán utilizó territorios aliados para ejecutar o facilitar una acción contra el presidente estadounidense, las repercusiones serían inmediatas para los gobiernos involucrados.
Trump advierte sobre una respuesta contundente
El propio Donald Trump ha reiterado públicamente que cualquier atentado en su contra tendría una respuesta inmediata por parte de Estados Unidos.
En declaraciones recientes, el mandatario aseguró que Irán enfrentaría consecuencias severas si intentara ejecutar un ataque contra su persona.
Estas declaraciones coinciden con un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán, marcado por amenazas cruzadas y un endurecimiento de la política estadounidense hacia el régimen iraní.
Para analistas consultados, este escenario también incrementa la presión sobre gobiernos aliados de Irán como Nicaragua, cuya estrecha relación política, militar y diplomática con Teherán ha sido objeto de preocupación en Estados Unidos durante los últimos años.
De acuerdo con esas valoraciones, si en algún momento surgieran evidencias de colaboración o facilitación desde territorio nicaragüense para una operación contra intereses estadounidenses, la permanencia del régimen de Daniel Ortega podría verse seriamente comprometida por la magnitud de la respuesta política, diplomática y eventualmente judicial que impulsaría Washington.



