Ortega-Murillo reconfiguran política migratoria en medio de presiones internacionales

La política de visas cambia en medio de presiones geopolíticas y tensiones con Washington.

DaríoMedios Internacional

2/14/20262 min read

La Disposición 002-2026 del Ministerio del Interior reestructura los requisitos de ingreso a Nicaragua en medio de tensiones diplomáticas y presiones externas. La medida establece un nuevo esquema de libre visado y visa consultada que redefine el mapa migratorio del país.

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo oficializó una modificación sustancial en la política migratoria nacional. A través de la Disposición 002-2026, emitida por el Ministerio del Interior y la Dirección General de Migración y Extranjería, el Gobierno dividió a los países del mundo en dos grandes categorías: 69 naciones con libre visado y 128 cuyos ciudadanos deberán tramitar visa consultada antes de viajar a Nicaragua.

La decisión marca un giro relevante en la gestión migratoria, en un contexto regional donde los flujos migratorios y las rutas hacia Estados Unidos han sido objeto de creciente escrutinio.

69 países exentos de visa

Entre las naciones con libre visado figuran las seis de Centroamérica: El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Panamá y Belice. También se incluyó a Estados Unidos y al Vaticano, pese a los roces diplomáticos y al historial de sanciones impuestas por Washington contra funcionarios e instituciones vinculadas al orteguismo.

La inclusión de Estados Unidos en la categoría de libre visado llama la atención en medio de una relación bilateral marcada por tensiones políticas y económicas.

128 países bajo visa consultada

En contraste, 128 países quedaron bajo el régimen de visa consultada, lo que obliga a sus ciudadanos a tramitar autorización previa antes de ingresar al territorio nicaragüense.

La lista incluye a Cuba, China y Venezuela. En el caso de China, la disposición especifica que la medida aplica a portadores de pasaportes ordinarios, a pesar del tratado de libre comercio vigente entre Managua y Beijing.

La inclusión de aliados políticos dentro de la categoría más restrictiva ha generado interrogantes sobre los criterios aplicados en la reconfiguración migratoria.

Contexto político y presiones externas

El cambio ocurre en un momento de ajustes regionales en materia migratoria. En los últimos años, Nicaragua fue señalada como punto de tránsito para migrantes que buscaban continuar su ruta hacia el norte del continente.

Analistas consideran que la nueva disposición podría estar vinculada a presiones diplomáticas, particularmente de Estados Unidos, en un escenario donde Washington ha endurecido su postura frente a países señalados por facilitar flujos migratorios irregulares.

Sectores críticos sostienen que el régimen ajusta su política migratoria según conveniencias estratégicas y para evitar mayores tensiones con la administración estadounidense.

Reconfiguración estratégica

Más allá de los aspectos administrativos, la medida refleja una reorganización del mapa de relaciones internacionales del país. La política de visas se convierte así en un instrumento diplomático que responde tanto a intereses de control interno como a equilibrios geopolíticos externos.

La Disposición 002-2026 no solo redefine quién puede ingresar a Nicaragua, sino que evidencia cómo la política migratoria se entrelaza con las dinámicas de poder regional y las presiones internacionales que enfrenta el régimen Ortega-Murillo.