Opositor a punto de ser extraditado escribe carta abierta a las autoridades de Costa Rica: «Si me entregan, temo por mi vida»
René Navarrete Rivera, conocido como «Relámpago», pide a la justicia costarricense que no autorice su extradición a Nicaragua, donde teme ser víctima de torturas, desaparición forzada o incluso perder la vida.
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DaríoMedios Internacional
11/6/20263 min read


Es el quinto campesino opositor capturado en Costa Rica en el contexto de los requerimientos promovidos por el régimen de Ortega y Murillo, según organizaciones de exiliados.
«Confío en la justicia de Costa Rica y pido que mi vida no sea entregada a la dictadura sandinista». Con estas palabras, el opositor político nicaragüense René Navarrete Rivera, conocido como «Relámpago», dirige una carta abierta a las autoridades costarricenses, en la que advierte sobre los graves riesgos que enfrentaría si fuera extraditado a Nicaragua.
Navarrete fue detenido el pasado 28 de octubre en territorio costarricense, donde enfrenta una solicitud de extradición promovida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Las autoridades nicaragüenses lo vinculan con delitos de asesinato agravado, crimen organizado, robo agravado y uso de armas restringidas, acusaciones que el opositor rechaza categóricamente.
«No soy un criminal. Rechazo las acusaciones formuladas en mi contra y confío en que serán examinadas con independencia, respeto al debido proceso y todas las garantías que establece la legislación costarricense», expresa en su carta.
Uno de los cinco campesinos opositores perseguidos mediante alertas de Interpol
De acuerdo con el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (Grex), René Navarrete es el quinto campesino integrante de la Resistencia Campesina Azul y Blanco capturado en Costa Rica en el contexto de los requerimientos judiciales impulsados por el régimen sandinista.
La organización denunció que estos opositores han sido víctimas de alertas rojas de Interpol solicitadas por las autoridades nicaragüenses, un mecanismo que, según organizaciones de derechos humanos, ha sido utilizado por la dictadura de Ortega y Murillo para perseguir a disidentes en el exilio.
Entre los casos señalados por Grex figuran Douglas Gamaliel Pérez Centeno, extraditado a Nicaragua en febrero de 2024; Reinaldo Picado Miranda, conocido como «Comandante Omar», quien obtuvo refugio en Costa Rica en mayo de 2025; y Pedro Javier Fernández Sandoval, cuya extradición fue rechazada por un tribunal costarricense en febrero de 2026.
Navarrete proviene de una familia históricamente vinculada a la Resistencia Nicaragüense. Su abuelo, José León Navarrete, conocido como «Relámpago», y su tío Raúl Alberto Navarrete, conocido como «Matagalpa», formaron parte de aquella lucha en el norte del país.
Desde 2018, Navarrete participa en actividades de oposición política contra la dictadura sandinista y actualmente forma parte de Paladines de la Libertad 380, organización que se define como cívica y pacífica.
«No quiero que mi familia tenga que preguntarse si sigo con vida»
En su carta abierta, el opositor expresa preocupación por los antecedentes de otros nicaragüenses que enfrentaron solicitudes de extradición promovidas por el régimen sandinista.
Uno de los casos que menciona es el de Douglas Gamaliel Pérez Centeno, entregado por las autoridades costarricenses a Nicaragua en febrero de 2024. Según señala Navarrete, familiares y compañeros de lucha han manifestado preocupación por la falta de información confiable sobre su paradero y condiciones de detención.
También hace referencia a Reinaldo Picado Miranda, conocido como «Comandante Omar», quien recibió protección internacional en Costa Rica y ha sido víctima de atentados contra su vida, según denuncias de organizaciones de exiliados.
«No quiero que mi familia tenga que vivir la angustia de verme entregado a quienes considero mis perseguidores políticos. No quiero que mis seres queridos tengan que preguntarse si sigo con vida o dónde me encuentro», manifiesta.
El opositor advierte que una eventual extradición podría exponerlo a torturas, desaparición forzada y otras violaciones graves de derechos humanos, debido a sus antecedentes familiares y a su participación en actividades políticas contrarias al régimen de Ortega y Murillo.
Pide a Costa Rica protección internacional y respeto al debido proceso
Navarrete hace un llamado directo a las autoridades judiciales costarricenses para que examinen su caso con independencia, humanidad y respeto a las obligaciones nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.
Solicita que, antes de adoptar cualquier decisión sobre su extradición, se evalúen los riesgos que enfrentaría en Nicaragua, particularmente ante sus denuncias de persecución política y posibles represalias por su condición de opositor.
Asimismo, pide que su solicitud de protección internacional sea examinada de manera justa y que se respeten las garantías del debido proceso.
El caso se produce en medio de los cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos sobre el uso de mecanismos internacionales de cooperación policial por parte del régimen sandinista contra opositores refugiados o exiliados en Costa Rica.
Para Navarrete, la decisión de las autoridades costarricenses no solamente determinará su futuro judicial, sino que también podría tener consecuencias sobre su seguridad personal y su vida.
«Hoy estoy privado de libertad, pero no he perdido mi dignidad, mi fe ni mi esperanza. Confío en la justicia de Costa Rica y en que mi voz será escuchada», concluye el opositor político nicaragüense.


