ONU apunta a la dictadura criminal Ortega-Murillo por la muerte de Brooklyn Rivera
La ONU responsabiliza al Estado nicaragüense por la muerte de Brooklyn Rivera bajo custodia y exige una investigación internacional independiente, una autopsia transparente y la entrega inmediata de su cuerpo a la familia.
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DaríoMedios Internacional
6/1/20263 min read


El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) responsabilizó al Estado nicaragüense por la muerte del líder indígena miskitu Brooklyn Rivera Bryan mientras permanecía bajo custodia estatal y exigió una investigación independiente, una autopsia transparente y la entrega inmediata de sus restos a la familia.
En un contundente pronunciamiento divulgado este lunes, los expertos señalaron que la falta de una investigación imparcial, junto con las denuncias sobre el control estatal de los restos mortales de Rivera, fortalecen la presunción de responsabilidad de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en su fallecimiento.
“Conforme al Derecho Internacional, Nicaragua debe llevar a cabo una investigación independiente sobre la muerte en custodia de Brooklyn Rivera, garantizar una autopsia transparente, devolver sus restos mortales a su familia sin retraso, y garantizar la rendición de cuentas por su desaparición forzada y otras violaciones de derechos humanos relacionadas”, afirmó Jan-Michael Simon, presidente del Grupo de Expertos.
Rivera, fundador de YATAMA y una de las principales figuras de la lucha indígena en la Costa Caribe nicaragüense, murió tras permanecer más de dos años en desaparición forzada bajo control estatal, luego de haber sido detenido el 23 de septiembre de 2023.
Los expertos de la ONU expresaron además preocupación por las denuncias de que las autoridades asumieron el control de los restos del dirigente indígena, restringieron la participación de sus familiares en las ceremonias fúnebres y detuvieron a personas que intentaron rendirle homenaje.
Simon advirtió que la negativa de las autoridades a realizar una investigación independiente y devolver el cuerpo a la familia fortalece la presunción de responsabilidad estatal.
“La negativa a realizar una investigación imparcial y a devolver los restos a la familia refuerza la fuerte presunción de responsabilidad estatal por la muerte de Brooklyn Rivera”, sostuvo.
El pronunciamiento responde directamente a la versión oficial emitida por el régimen el pasado 31 de mayo, en la que se atribuyó la muerte de Rivera a supuestas complicaciones derivadas de la COVID-19.
Sin embargo, Reed Brody, integrante del Grupo de Expertos, rechazó esa explicación y señaló que la muerte del dirigente indígena fue consecuencia de las condiciones de su detención.
“Brooklyn Rivera no falleció por enfermedad. Falleció como resultado de su desaparición forzada de más de dos años, sin contacto con su familia, sin servicios médicos independientes y sin ninguna rendición de cuentas”, declaró.
“El Estado tenía la obligación de proteger su vida e integridad. No lo hizo”, agregó.
Desde su captura en septiembre de 2023, organismos de derechos humanos denunciaron reiteradamente que Rivera permaneció incomunicado, sin acceso regular a familiares, abogados ni atención médica independiente.
ONU advierte sobre posibles crímenes de lesa humanidad
La experta Ariela Peralta sostuvo que la desaparición forzada del líder indígena constituye un crimen internacional por el cual Nicaragua puede ser considerada legalmente responsable.
“La desaparición forzada de Rivera bajo custodia del Estado configura un crimen internacional del cual el Estado de Nicaragua es legalmente responsable”, afirmó.
Peralta añadió que los hechos relacionados con la muerte de Rivera podrían encuadrarse en varias categorías de crímenes de lesa humanidad.
“Las acciones que llevaron a este desenlace pueden constituir múltiples crímenes contra la humanidad, como el asesinato, la tortura y la persecución, además de la propia desaparición forzada”, señaló.
Las declaraciones del Grupo de Expertos representan uno de los pronunciamientos internacionales más severos emitidos hasta ahora sobre la muerte de Brooklyn Rivera y aumentan la presión sobre el régimen de Ortega y Murillo para que permita una investigación independiente sobre las circunstancias que rodearon el fallecimiento del histórico líder indígena.


