Nuevo revés económico para la dictadura sandinista por sus vínculos con Irán

Los vínculos del régimen Ortega-Murillo con Irán activan una nueva alerta comercial que pone en riesgo el acceso de Nicaragua al mercado estadounidense.

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DaríoMedios Internacional

1/13/20262 min read

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo enfrenta un nuevo y severo golpe económico que amenaza con profundizar el deterioro de las exportaciones nicaragüenses. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición inmediata de un arancel adicional del 25 % a todos los países que mantengan relaciones comerciales con Irán.

La medida coloca a Nicaragua en una situación crítica, ya que elevaría los gravámenes a las exportaciones nicaragüenses hacia el mercado estadounidense hasta un 43 %, sumando el nuevo castigo al 18 % de aranceles ya vigentes desde agosto de 2025. Para la economía nicaragüense, altamente dependiente del acceso al mercado estadounidense, este escenario representa un costo prácticamente insostenible.

Ortega y Murillo, contra las cuerdas

El anuncio sitúa al régimen Ortega-Murillo en máxima alerta comercial, debido a los acuerdos políticos, judiciales y económicos que mantiene con Teherán desde 2023. Entre ellos figura la creación de una Comisión Mixta Intergubernamental para la cooperación económica y comercial, impulsada directamente por el Ejecutivo nicaragüense como parte de su alineamiento con regímenes autoritarios fuera del hemisferio.

De aplicarse plenamente la sanción anunciada por Washington, continuar los vínculos con Irán haría inviable la comercialización de productos nicaragüenses en Estados Unidos, principal destino de las exportaciones del país.

Advertencia directa desde Washington

Trump calificó la medida como “inmediata y final”, en el marco de una ofensiva destinada a aislar económicamente al régimen iraní. La decisión se enmarca en una estrategia de presión internacional más amplia, que busca penalizar a los países que sostienen relaciones económicas con Teherán.

Para Nicaragua, la advertencia no solo es económica, sino también política: mantener la alianza con Irán tendría consecuencias directas y severas sobre su ya debilitada economía.

Exportaciones al borde del colapso

El impacto potencial de un arancel acumulado del 43 % amenaza con empujar a un abismo sectores clave de la economía nacional, afectando exportaciones agrícolas, industriales y de zonas francas. Analistas advierten que el país no tiene margen para absorber un golpe de esta magnitud, en un contexto de recesión, sanciones previas y reducción del comercio internacional.

En este escenario, el régimen enfrenta una disyuntiva clara: romper o congelar sus acuerdos con Irán para salvar el acceso al mercado estadounidense, o insistir en una alianza ideológica que podría provocar un colapso aún mayor de las exportaciones.

Nicaragua entra en zona roja

El anuncio marca un punto de inflexión. Nicaragua entra en una zona roja comercial, donde las decisiones geopolíticas del régimen tienen consecuencias económicas inmediatas. La continuidad de los acuerdos con Irán ya no es solo un gesto político, sino un riesgo directo para la estabilidad económica del país.

Mientras Ortega y Murillo insisten en alianzas internacionales que desafían a Washington, la economía nicaragüense queda expuesta a un castigo que podría acelerar su deterioro, con costos que terminarán pagando empresas, trabajadores y productores nacionales.