Nicaragua prohíbe los vapers mientras profundiza su dependencia económica de China
El régimen Ortega-Murillo ratificó la prohibición total de los cigarrillos electrónicos, una medida que contrasta con su estrecha relación comercial con China, principal productor mundial de estos dispositivos.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNECONOMÍA
DaríoMedios Internacional
1/3/20262 min read


El régimen encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo ratificó la prohibición total de los cigarrillos electrónicos en Nicaragua, bajo el argumento de proteger la salud pública, pese a que China, su principal socio económico y político, concentra gran parte de la producción mundial de estos dispositivos.
El Ministerio de Salud confirmó la vigencia de la Resolución Ministerial No. 334-2021, que prohíbe la fabricación, importación, comercialización, promoción y uso de los llamados vapers en el país, advirtiendo que se aplicarán sanciones a quienes incumplan la normativa.
Prohibición absoluta y sanciones
La resolución establece un veto total a los cigarrillos electrónicos, sin excepciones ni esquemas de regulación parcial. Las autoridades sanitarias sostienen que estos dispositivos representan un riesgo para la salud y no constituyen una alternativa segura al tabaco tradicional.
En su comunicación oficial, el régimen reconoce que los vapers pueden causar enfermedades y afectar gravemente a los consumidores, una admisión que refuerza la narrativa de protección sanitaria utilizada para justificar la medida.
Contradicciones del modelo económico
La decisión expone una contradicción evidente en el modelo económico del régimen, que mantiene una relación estratégica con el gobierno chino mientras prohíbe un producto cuya fabricación está dominada precisamente por empresas de ese país.
Mientras los vapers quedan fuera del mercado nicaragüense, centenares de productos de origen chino continúan ingresando libremente y siendo consumidos de forma masiva: bebidas energizantes, alimentos, cosméticos, artículos descartables y mercancía de calidad cuestionable, sin mayores restricciones visibles.
Un contraste con otros países
A nivel internacional, el consumo de cigarrillos electrónicos es elevado en países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, donde existen marcos regulatorios específicos y debates abiertos sobre su impacto en la salud pública. En contraste, Nicaragua opta por una prohibición absoluta, una decisión que ha sido aplaudida por sectores de la población, pero cuestionada por quienes se dedicaban a la importación y comercialización de estos productos.
Selectividad en las prohibiciones
Mientras la dictadura bloquea el ingreso de los cigarrillos electrónicos, otros productos de procedencia china continúan circulando sin mayores controles, evidenciando una selectividad en las prohibiciones que responde más a decisiones políticas que a una política sanitaria integral.



