Nerviosismo y paranoia se desata en Caracas, Venezuela
La crisis política en Venezuela sumó un nuevo episodio de confusión y nerviosismo interno tras registrarse fuertes detonaciones y ráfagas de disparos en el centro de Caracas.
MUNDOPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
1/6/20262 min read


Inicialmente, los hechos generaron alarma ante la posibilidad de enfrentamientos armados o acciones hostiles contra el poder central. Sin embargo, nuevas informaciones apuntan a un escenario distinto: las propias fuerzas chavistas habrían abierto fuego por error contra drones pertenecientes a su mismo aparato de seguridad.
De acuerdo con información divulgada por Radar Austral, fuentes locales indicaron que unidades de seguridad venezolanas reaccionaron ante la presencia de lo que creían un dron hostil. Minutos después, se confirmó que el dispositivo era de origen propio, lo que dejó en evidencia un alto nivel de descoordinación y paranoia dentro de los cuerpos armados.
El periodista Orlando Avendaño reforzó esta versión al señalar que, hasta el momento, no existen indicios de enfrentamientos entre facciones rivales ni de ataques externos. Según su análisis, los disparos responden a una reacción interna motivada por el clima de miedo y alerta extrema que atraviesa el chavismo tras los recientes acontecimientos políticos.
El incidente ocurre en un contexto de profunda incertidumbre, marcado por la salida del poder de Nicolás Maduro y la reconfiguración forzada del mando político en Venezuela. La ausencia de una cadena de mando clara y la desconfianza entre los distintos estamentos del poder han elevado el nivel de tensión dentro de las estructuras de seguridad.
Analistas consultados coinciden en que este tipo de episodios refleja un patrón recurrente en regímenes autoritarios bajo presión: cuando el control se debilita, el miedo se traslada hacia adentro. La reacción desproporcionada ante una amenaza inexistente revela no solo fallas operativas, sino un estado de paranoia generalizada, donde cualquier movimiento es interpretado como un riesgo inminente.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños confirmados. No obstante, el silencio oficial y la falta de información clara alimentan aún más la percepción de desorden y fragilidad dentro del aparato chavista.
El episodio de los disparos contra un dron propio no solo evidencia errores tácticos, sino que se convierte en un símbolo del momento que atraviesa el chavismo: un poder que, cercado por la incertidumbre y la desconfianza, comienza a reaccionar contra sus propias sombras.


