Murillo convoca reunión secreta y lanza consigna interna: “poder o muerte”
Analista asegura que la codictadora reunió a militares, policías y operadores del sandinismo para imponer una línea de cierre de filas y mantenerse en el poder a cualquier costo.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
3/17/20263 min read


Una frase breve, pero cargada de radicalismo político, habría marcado una reunión reservada del círculo más cercano al poder en Nicaragua.
Según reveló el analista político Jaime Arellano en declaraciones al canal 100% Noticias, la codictadora Rosario Murillo habría convocado durante el fin de semana a un grupo selecto de funcionarios y operadores del régimen para transmitir un mensaje claro: cerrar filas y mantenerse en el poder a cualquier costo.
De acuerdo con el relato de Arellano, el encuentro habría reunido a no más de 120 personas cuidadosamente seleccionadas, entre ellas altos mandos militares, jefes policiales, alcaldes alineados con el oficialismo y dirigentes de estructuras paramilitares vinculadas al sandinismo.
En ese reducido círculo según el analista Murillo habría trazado la línea política que pretende imponer dentro del régimen en los próximos meses.
“No hay negociaciones con los Estados Unidos, no aceptan cambios y no habrá cambios en Nicaragua. El Frente Sandinista y la revolución se van a quedar”, relató Arellano al describir el contenido del discurso transmitido durante la reunión.
La consigna: “poder o muerte”
De acuerdo con el analista, el encuentro habría culminado con una frase que encendió alarmas incluso entre observadores del propio oficialismo: “poder o muerte”.
Según su versión, varios de los asistentes respondieron coreando la misma consigna, lo que Arellano interpreta como un intento de reafirmar la lealtad interna en un momento particularmente delicado para el régimen encabezado por Daniel Ortega y Murillo.
Para el analista, el mensaje no estaría dirigido únicamente a los asistentes de ese encuentro reservado, sino que busca reforzar la cohesión dentro de la estructura política sandinista en todo el país.
La consigna se replica en el aparato sandinista
Arellano aseguró que Murillo habría ordenado replicar reuniones similares en diferentes departamentos de Nicaragua para transmitir el mismo mensaje a las bases del Frente Sandinista.
Uno de esos encuentros según su versión ya habría tenido lugar en Managua.
En esa actividad, el secretario político del Frente Sandinista en la capital, Fidel Moreno, habría reunido a unas 400 personas en el Parque Japón con el objetivo de reproducir el contenido del discurso transmitido por Murillo.
En ese evento, siempre según el relato del analista, se reiteró el mensaje central: el oficialismo no contempla ningún tipo de diálogo político con Washington ni cambios en la estructura de poder del régimen.
Radicalización en un contexto internacional incierto
El endurecimiento del discurso del oficialismo ocurre en un momento en que el contexto internacional se vuelve cada vez más complejo para los gobiernos aliados del sandinismo.
En el último año, el mapa político que durante décadas sirvió de respaldo a Managua ha mostrado signos de desgaste. La crisis prolongada en Venezuela, la presión internacional sobre Irán y la fragilidad económica que enfrenta Cuba han reducido el margen de maniobra de los regímenes que integran ese bloque político.
En ese escenario, dentro del propio oficialismo comienza a instalarse la percepción de que la presión internacional podría intensificarse y eventualmente dirigirse de manera más directa contra la cúpula del régimen nicaragüense.
Advertencias desde Washington
Arellano también afirmó que durante la reciente cumbre internacional conocida como “Escudo de las Américas”, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habría enviado un mensaje dirigido a los nicaragüenses que resisten al régimen.
“Díganles a nuestros amigos nicaragüenses que no se preocupen, que después de Cuba va Nicaragua. La decisión está tomada”, habría dicho Rubio frente a varios mandatarios que asistieron al encuentro, según el relato del analista.
Entre los asistentes a esa cumbre se encontraba el presidente de Panamá, quien habría planteado la situación política de Nicaragua durante las discusiones del foro.
Un mensaje que también refleja temor
Para algunos analistas, el uso de consignas extremas dentro de regímenes autoritarios suele revelar algo más profundo que una simple demostración de fuerza.
Cuando un gobierno comienza a hablar en términos de “poder o muerte”, no solo intenta proyectar firmeza hacia sus bases políticas.
A menudo también deja entrever el temor a perder el control de un sistema que, tras años de concentración absoluta de poder, ya no tiene salidas fáciles sin arrastrar consigo a quienes lo sostienen.
En Managua, ese lenguaje cada vez más radical parece reflejar el momento político que atraviesa el sandinismo: un régimen que intenta cerrar filas internamente mientras el entorno internacional se vuelve cada vez más incierto para su permanencia en el poder.



