Mons. Silvio Báez: “No podemos callar ante quienes multiplican la miseria de la gente”
Durante su homilía dominical, monseñor Silvio Báez afirmó que los cristianos están llamados a denunciar la crueldad de los regímenes que someten a los pueblos mediante el miedo y la represión, y a comprometerse con la defensa de la libertad y la dignidad humana.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
6/14/20262 min read


El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, lanzó este domingo un nuevo llamado a favor de la libertad y la dignidad humana, al advertir sobre el sufrimiento de pueblos enteros sometidos por regímenes que gobiernan mediante el miedo, la represión y la negación de derechos fundamentales.
Durante su homilía correspondiente al XI Domingo del Tiempo Ordinario, celebrada en Miami, Báez reflexionó sobre el pasaje evangélico que presenta a Jesús contemplando a una multitud “cansada y abatida, como ovejas sin pastor”, una imagen que el religioso vinculó con la realidad que viven millones de personas en la actualidad.
“Hoy también hay mucha gente que vive como ovejas sin pastor. Personas tristes, solas, desorientadas, desilusionadas por ídolos engañosos; familias desgarradas por la pobreza, la migración forzada o la violencia; pueblos enteros privados de libertad y de futuro por la guerra o dominados por regímenes dictatoriales que se imponen con el miedo y la represión”, expresó.
Un llamado a enfrentar la opresión
A lo largo de su mensaje, el obispo insistió en que la fe cristiana no puede permanecer indiferente frente al sufrimiento humano ni frente a las estructuras de poder que generan exclusión, miedo y desesperanza.
Al explicar el mandato evangélico de “resucitar a los muertos”, Báez señaló que también implica devolver la esperanza a quienes han sido golpeados por la adversidad y oponerse a quienes someten a los pueblos.
“Es también oponernos a los poderes opresores que someten a los pueblos, con la convicción de que Dios acompaña y bendice los esfuerzos realizados en favor de la libertad y la dignidad de las personas”, afirmó.
El religioso ha mantenido durante años una posición crítica frente a los abusos de poder y las violaciones de derechos humanos en Nicaragua, denunciando la represión, el exilio forzado y la persecución contra voces disidentes.
“Expulsar los demonios” también significa denunciar la crueldad
Uno de los momentos más contundentes de la homilía llegó cuando explicó el significado actual de la misión encomendada por Jesús a sus discípulos de “expulsar demonios”.
Según Báez, esa tarea no se limita a una dimensión espiritual, sino que también implica comprometerse con procesos de liberación humana y social.
“Expulsar a los demonios es comprometernos con procesos de liberación, personales y sociales, y ayudar a recuperar su libertad a quienes están atrapados por los ídolos, el miedo o la desesperanza”, sostuvo.
Acto seguido lanzó una de las frases más fuertes de toda la homilía:
“Es también denunciar la irracionalidad y la crueldad de los regímenes que atentan contra la dignidad humana y multiplican la miseria de la gente, no pocas veces incluso invocando el nombre de Dios”.
Valentía profética frente a las injusticias
En la parte final de su reflexión, monseñor Báez exhortó a los creyentes a asumir un papel activo en la defensa de la verdad y de los derechos humanos, incluso en contextos difíciles o peligrosos.
“Salgamos al mundo con valentía profética, proclamando la verdad de Dios y defendiendo la dignidad humana aun en medio de situaciones riesgosas y conflictivas”, expresó.
El obispo concluyó recordando que la misión de los cristianos consiste en prolongar la mirada compasiva de Jesús sobre quienes sufren, acompañar a los más vulnerables y trabajar por una sociedad más libre, justa y humana.
“La mies sigue siendo abundante. Los obreros siguen siendo pocos. El Señor sigue buscando hoy a quienes estén dispuestos a prolongar su mirada compasiva en el mundo”, concluyó.


