Mons. Silvio Báez: “La paz no se impone con miedo”

El obispo auxiliar de Managua advierte sobre los sistemas que imponen control y represión bajo apariencia de paz, en un mensaje que resuena con la realidad nicaragüense.

ESCENARIO NACIONALNACIÓN

DaríoMedios Internacional

4/12/20263 min read

Durante su homilía del II Domingo de Pascua, pronunciada el 12 de abril de 2026 en Miami, el religioso advirtió sobre los peligros de aceptar una “falsa paz” impuesta por el miedo, la represión y el control.

En un discurso centrado en el significado de la resurrección y la paz cristiana, Báez hizo una distinción clara entre la paz verdadera y aquellas formas de “tranquilidad” que, según sus palabras, son utilizadas por sistemas autoritarios para mantener el poder.

La crítica a los sistemas que imponen miedo

En uno de los pasajes más contundentes de su homilía, el obispo señaló que:

“Los sistemas políticos que se imponen con terror sobre las personas, arrebatándoles su libertad, son enemigos de la paz”.

Esta afirmación, contenida en el texto de la homilía, marca una línea clara en su mensaje: la paz no puede construirse sobre el miedo, la represión o la imposición.

Báez también advirtió que no se debe confundir la paz con el silencio forzado o con la ausencia de conflicto bajo condiciones de control:

“No debemos acostumbrarnos a la falsa paz y a la engañosa normalidad que los dictadores quieren imponer con el miedo y las armas”.

El señalamiento, aunque no menciona directamente a Nicaragua, adquiere un peso particular considerando el contexto del país y la situación de exilio del propio obispo.

Un mensaje que resuena en la realidad nicaragüense

Silvio Báez es una de las voces más críticas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo dentro de la Iglesia católica nicaragüense.

Su salida del país en 2019 se produjo en medio de un clima de tensiones entre el gobierno y sectores de la Iglesia, especialmente tras las protestas de 2018 y la posterior represión estatal.

Desde entonces, sus intervenciones han sido interpretadas como mensajes dirigidos también a la realidad nicaragüense, aunque formulados en un lenguaje pastoral y universal.

En esta homilía, la referencia a sistemas que encarcelan, obligan al exilio y controlan a la población refuerza esa lectura.

Paz, justicia y libertad

El obispo insistió en que la paz verdadera no puede desligarse de la justicia y la libertad.

Según su reflexión, una sociedad no puede considerarse en paz si existen mecanismos de represión o si las personas viven bajo temor constante.

En ese sentido, afirmó que la paz no es “la tranquilidad de los cementerios” ni un simple equilibrio de fuerzas, sino una realidad que nace de la dignidad humana, la reconciliación y el respeto a las libertades.

El mensaje plantea una visión que contrasta con contextos donde la estabilidad se sostiene mediante el control político.

La dimensión espiritual del mensaje

Más allá de la lectura política, la homilía mantiene su eje central en el mensaje cristiano de la misericordia y la paz.

Báez recordó que la paz que ofrece Jesús no es solo un deseo, sino una presencia que transforma el miedo, la culpa y la desesperanza.

El obispo invitó a los fieles a convertirse en “constructores de paz”, capaces de superar divisiones, rechazar la violencia y actuar con misericordia.

Una voz que sigue marcando posición

A pesar de encontrarse fuera de Nicaragua, Silvio Báez continúa siendo una figura relevante en el debate público sobre la situación del país.

Sus homilías, mensajes y pronunciamientos siguen siendo leídos no solo como reflexiones religiosas, sino también como posicionamientos frente a la realidad política nicaragüense.

En esta ocasión, su advertencia sobre la “falsa paz” vuelve a colocar sobre la mesa un tema central: la diferencia entre una paz construida desde la libertad y una impuesta desde el miedo.