Mons. Silvio Báez: "La opresión no tendrá la última palabra"

El obispo auxiliar de Managua aseguró que Cristo ofrece esperanza a los pueblos sometidos al miedo, la injusticia y la falta de libertad, y llamó a no resignarse ante las estructuras de poder que perpetúan el sufrimiento.

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DaríoMedios Internacional

7/5/20262 min read

El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, dedicó este domingo una parte central de su homilía a quienes viven bajo el peso de la opresión, el miedo y la falta de libertad, afirmando que el mensaje de Jesucristo sigue siendo una fuente de esperanza para los pueblos que sufren y que anhelan un cambio.

Durante su reflexión del XIV Domingo del Tiempo Ordinario, el religioso meditó el pasaje del Evangelio de san Mateo (11, 25-30), en el que Jesús alaba al Padre por revelar su verdad a los sencillos y no a quienes se consideran sabios o poderosos.

Para monseñor Báez, el estilo de Dios continúa siendo el mismo: se acerca a quienes viven con humildad y permanece oculto para quienes se aferran al orgullo, al poder o a la autosuficiencia.

"El estilo de Dios hoy sigue siendo el mismo. Queda oculto a los soberbios y arrogantes y se revela a los pequeños y sencillos", expresó.

Pueblos marcados por el miedo y la opresión

En uno de los momentos más significativos de la homilía, el obispo dirigió su mirada a las sociedades que viven bajo contextos de represión y sufrimiento.

"Hay también pueblos enteros cansados y agobiados por el miedo, el engaño y la opresión. Pueblos que caminan heridos, con incertidumbre, hambrientos de libertad, paz y justicia", afirmó.

Monseñor Báez señaló que muchas personas experimentan frustración al comprobar que el paso del tiempo no trae cambios, mientras persisten estructuras de poder que parecen inamovibles y escasean liderazgos capaces de devolver la esperanza a la ciudadanía.

Asimismo, lamentó que la solidaridad internacional no siempre responda con la contundencia que demandan quienes viven situaciones de injusticia y persecución.

El descanso que propone Jesús

El obispo explicó que la invitación de Jesús "Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados" no se limita al cansancio personal, sino que alcanza también a los pueblos que padecen violencia, incertidumbre y ausencia de libertad.

Precisó que ese descanso no representa una evasión de la realidad ni una solución inmediata, sino una transformación que nace del compromiso con los valores del Evangelio.

"Este descanso que Jesús nos ofrece no caerá del cielo como algo mágico, sino que será el fruto de decidirnos a caminar iluminados por la sabiduría del Evangelio", sostuvo.

Añadió que esa transformación comienza cuando las personas sustituyen las divisiones, el egoísmo y las ambiciones personales por relaciones basadas en el respeto, la solidaridad y la búsqueda del bien común.

Un llamado a la humildad frente al poder

En la parte final de su reflexión, monseñor Báez invitó a los creyentes a aprender de la mansedumbre y humildad de Cristo, aclarando que estas virtudes no significan resignación ni pasividad, sino fortaleza para actuar con firmeza sin recurrir a la violencia.

El obispo recordó que Jesús nunca utilizó el poder para dominar, sino para servir, y animó a los fieles a seguir ese mismo camino.

"Seguir a Jesús, vivir como él vivió, es descubrir el verdadero descanso que todos los seres humanos necesitamos", concluyó.

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