María Corina Machado: tras la liberación de Venezuela, Cuba y Nicaragua también serán libres
Desde Washington, la líder opositora venezolana afirmó que la caída del régimen de Nicolás Maduro marcará un punto de quiebre regional y abrirá el camino hacia procesos democráticos en Nicaragua y Cuba, hoy bajo gobiernos autoritarios.
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DaríoMedios Internacional
1/22/20262 min read


La líder opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, aseguró que la recuperación de la democracia en Venezuela no será un hecho aislado, sino el inicio de una transformación política de alcance regional que impactará directamente a países como Nicaragua y Cuba, gobernados por regímenes autoritarios.
Durante una visita oficial a Washington, Machado afirmó que la lucha venezolana forma parte de un proceso continental contra sistemas de poder basados en la represión, la censura y la negación sistemática de derechos fundamentales. En ese marco, sostuvo que una vez consolidada la transición democrática en Venezuela, continuará impulsando esfuerzos políticos y diplomáticos para que otros pueblos de la región también puedan recuperar sus libertades.
“La libertad de Venezuela será un punto de inflexión para toda América Latina”, afirmó la dirigente opositora, al señalar que los regímenes de Cuba y Nicaragua comparten patrones similares de control autoritario y que su permanencia depende, en gran medida, del aislamiento y el miedo impuesto a sus sociedades. Según Machado, ese modelo muestra signos claros de desgaste frente a una ciudadanía cada vez más organizada y consciente de sus derechos.
Machado insistió en que su prioridad inmediata sigue siendo asegurar un cambio político irreversible en Venezuela, pero dejó claro que su visión trasciende las fronteras nacionales. A su juicio, los gobiernos autoritarios de la región se sostienen mediante alianzas políticas, mecanismos de represión comunes y narrativas similares, por lo que el debilitamiento de uno de ellos tiene un efecto directo sobre los demás.
La opositora también destacó el papel del respaldo internacional, en particular de Estados Unidos y de otros actores democráticos, como un factor clave para presionar a los regímenes autoritarios y abrir espacios de negociación y transformación política. En ese sentido, llamó a mantener la presión diplomática y política hasta que se restablezcan plenamente las libertades civiles, el Estado de derecho y las garantías democráticas en la región.
Sin establecer plazos concretos, Machado afirmó que el camino hacia la libertad será progresivo, pero irreversible. “Los pueblos ya perdieron el miedo”, sostuvo, al destacar el rol de la resistencia cívica, la organización ciudadana y la articulación internacional en el debilitamiento de los regímenes autoritarios.
Sus declaraciones fueron interpretadas como un mensaje directo a los gobiernos de Managua y La Habana, en un contexto marcado por el creciente aislamiento internacional, sanciones y denuncias por violaciones sistemáticas a los derechos humanos.
Para Machado, el futuro de América Latina pasa por cerrar definitivamente el ciclo de dictaduras en la región. “Después de Venezuela, vendrán Cuba y Nicaragua”, afirmó, convencida de que la libertad no será un hecho aislado, sino un proceso regional en marcha.


