La dictadura envía a casa por cárcel al militar retirado Aníbal Martín Rivas Reed
La salida del exmilitar se produce tras advertencias de Washington sobre la situación de los presos políticos en Nicaragua.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
2/5/20262 min read


La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenó la excarcelación del militar en retiro Aníbal Martín Rivas Reed, quien permanecía detenido desde mayo de 2025 tras ser condenado por el delito de “traición a la patria” en un proceso judicial carente de garantías y sin derecho efectivo a la defensa.
La salida de Rivas Reed de prisión se produce después de meses de presión internacional sostenida sobre el régimen, en un contexto en el que Rosario Murillo concentra el control político del país ante el deterioro físico y mental de Ortega. Diversas fuentes coinciden en que la decisión no responde a un cambio de política interna, sino a la necesidad de aliviar el creciente escrutinio externo sobre la copresidencia.
Detención arbitraria y aislamiento
Rivas Reed fue detenido el 17 de mayo de 2025 en la ciudad de Matagalpa por agentes de la Policía sandinista. Tras su arresto, permaneció incomunicado durante varios días, sin que las autoridades informaran oficialmente sobre su paradero ni sobre los cargos en su contra, una práctica recurrente señalada por organismos de derechos humanos como desaparición forzada de corta duración.
La detención generó denuncias públicas por parte de sus familiares, quienes exigieron respeto a sus derechos fundamentales, acceso a comunicación con su entorno cercano y su liberación incondicional. Sin embargo, el régimen avanzó con un proceso judicial sumario que terminó en una condena política, sin pruebas independientes ni garantías procesales.
Represalia contra exmilitares críticos
El caso de Rivas Reed se inscribe en una estrategia más amplia de criminalización contra exmilitares y antiguos cuadros del sandinismo que han cuestionado públicamente la gestión de Rosario Murillo y el rumbo autoritario del régimen. Analistas señalan que estos procesos buscan enviar un mensaje disciplinador dentro de las propias filas históricas del poder.
Organismos internacionales y gobiernos extranjeros han denunciado que Nicaragua mantiene a decenas de presos políticos, muchos de ellos en condición de aislamiento prolongado o desaparición forzada, cuyos familiares desconocen incluso si continúan con vida.
Presión externa y liberaciones selectivas
La excarcelación de Rivas Reed no representa una liberación plena ni un reconocimiento de las arbitrariedades cometidas, advierten defensores de derechos humanos. Por el contrario, se interpreta como una maniobra para contener las presiones internacionales que exigen la liberación real e inmediata de todos los presos políticos.
El régimen Ortega-Murillo continúa apostando por excarcelaciones parciales y selectivas, presentadas como gestos de “humanidad”, mientras mantiene intacta la estructura represiva y judicial que convierte a ciudadanos críticos en reos de conciencia.



