Hallan muerto en su celda al feminicida de la nicaragüense Anggy Díaz

Jared James Dicus, condenado a 40 años por el brutal asesinato y decapitación de su esposa de origen nicaragüense en 2023, fue encontrado sin vida en su celda mientras cumplía sentencia en un centro penitenciario de Texas.

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DaríoMedios Internacional

1/21/20262 min read

Las autoridades penitenciarias de Texas confirmaron el hallazgo sin vida de Jared James Dicus, el hombre condenado por el asesinato de su esposa, la joven nicaragüense Anggy Díaz, en una celda de la Unidad Wainwright, en el condado de Lovelady, en el estado de Texas.

Las autoridades informaron que el cuerpo fue encontrado la noche del viernes 16 de enero dentro de una celda individual, y que Dicus, de 24 años, aparentemente se quitó la vida por ahorcamiento. Personal penitenciario y equipos de emergencia intentaron reanimarlo, pero fue declarado muerto poco antes de las 11:00 p.m. mientras cumplía su condena por el crimen que impactó a la comunidad local e internacional.

Dicus había sido condenado en 2024 a 40 años de prisión tras declararse culpable del asesinato de su esposa, Anggy Díaz, ocurrido en enero de 2023 en el condado de Waller. El homicidio, considerado uno de los más brutales registrados en la región, se produjo apenas meses después de que la pareja se casara. Las autoridades encontraron el cuerpo de Díaz en una vivienda cercana a Houston, con múltiples heridas de arma blanca y decapitado, en una escena que describieron entonces como “espantosa” por su violencia extrema.

La investigación que siguió al homicidio determinó que Dicus, entonces de 21 años, cometió el crimen en la propiedad familiar tras una serie de problemas personales y reportes de conductas violentas previas. Fue detenido poco después de que sus propios padres alertaran a las autoridades sobre el hallazgo del cuerpo y la confesión de su hijo sobre lo ocurrido.

La sentencia de 40 años que recibió Dicus incluyó que no sería elegible para libertad condicional hasta al menos el año 2043, un término establecido como parte de un acuerdo legal tras su declaración de culpabilidad. Con su muerte en prisión, el proceso penal quedó cerrado de forma definitiva.

El caso de Anggy Díaz, quien tenía 21 años al momento de su muerte, conmovió a comunidades de inmigrantes nicaragüenses en Estados Unidos y en su país natal. Amigos y familiares destacaron su energía, su labor como trabajadora y asistente familiar, y su intención de construir una vida mejor lejos de su país de origen. Sus redes sociales reflejaban aspiraciones de futuro como entrenadora de fitness y madre, planes que quedaron truncados por el crimen.

La muerte de Dicus en la cárcel reabre el dolor de una familia que buscaba justicia y plantea interrogantes sobre el manejo y la vigilancia de reclusos condenados por crímenes violentos en el sistema penitenciario de Texas.