Hallan enterrada en Santa Ana a joven nicaragüense desaparecida

La tiktoker nicaragüense reportada como desaparecida, fue encontrada enterrada en una fosa, el principal sospechoso ya fue detenido.

ESCENARIO NACIONALNACIÓN

DaríoMedios Internacional

4/9/20264 min read

La desaparición de la joven nicaragüense Junieysis Adely Merlo Espinoza, de 29 años, terminó de forma trágica luego de que autoridades costarricenses confirmaran el hallazgo de su cuerpo en una propiedad ubicada en Santa Ana, San José, nueve días después de que se reportara su desaparición.

De acuerdo con información del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el cadáver fue localizado enterrado en una fosa de aproximadamente dos metros de profundidad dentro del terreno de la vivienda donde la joven había vivido junto a su expareja y sus hijas.

El hallazgo se produjo durante un operativo judicial que se desarrolló durante la madrugada. Según explicó el director interino del OIJ, Michael Soto, el cuerpo fue localizado cerca de las 2:00 de la mañana, mientras que la recuperación de los restos concluyó alrededor de las 4:30 a.m., tras un procedimiento realizado por agentes judiciales.

El descubrimiento puso fin a varios días de intensa búsqueda que mantuvieron en alerta a las autoridades costarricenses y generaron preocupación tanto en Costa Rica como en Nicaragua.

La desaparición que activó la investigación

La desaparición de Junieysis Merlo fue denunciada el 31 de marzo, luego de que familiares perdieran contacto con ella.

Según relató su hermana Maryuris Merlo en declaraciones al diario costarricense Diario Extra, el último contacto con la joven ocurrió la noche del 30 de marzo, cuando la víctima realizó una transmisión en vivo en redes sociales.

Después de ese momento, se perdió todo rastro sobre su paradero.

Ante la falta de información sobre su ubicación, la familia comenzó a difundir su fotografía en redes sociales solicitando ayuda para localizarla, lo que rápidamente generó atención pública tanto en Costa Rica como en Nicaragua.

La presión social y la difusión del caso permitieron mantener activa la búsqueda durante los días posteriores.

Sospechas sobre la expareja

Conforme avanzó la investigación, los agentes del Organismo de Investigación Judicial centraron la atención en el entorno cercano de la víctima.

La expareja de la joven, un hombre de 57 años de apellido Ramírez, fue identificado como la última persona que habría tenido contacto con ella antes de su desaparición.

Las autoridades confirmaron posteriormente que el hombre fue detenido en la provincia de Cartago, donde fue localizado por agentes judiciales.

La captura se produjo mientras avanzaban las diligencias destinadas a esclarecer el caso.

Versiones contradictorias sobre el paradero de la víctima

Durante los primeros días de la investigación, el sospechoso aseguró que había dejado a la joven cerca de un supermercado y que posteriormente no volvió a tener contacto con ella.

Sin embargo, esa versión comenzó a generar dudas entre los investigadores.

Según reportó el medio costarricense CR Hoy, el propio hombre reconoció que estaba siendo investigado por las autoridades.

“Me están investigando al cien por ciento. Soy el principal sospechoso porque fui el último que la dejó donde ella me dijo que la dejara”, afirmó en declaraciones citadas por ese medio.

Las inconsistencias en su relato llevaron a los investigadores a profundizar en las diligencias para reconstruir los últimos movimientos de la víctima.

La fosa que permitió encontrar el cuerpo

Uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el movimiento reciente de tierra dentro de la propiedad donde residía la víctima.

De acuerdo con el director interino del OIJ, una de las hipótesis investigadas es que el sospechoso habría aprovechado trabajos realizados con maquinaria en el terreno para solicitar la excavación del hueco donde posteriormente fue encontrado el cuerpo.

“El sospechoso aprovechó la presencia de la maquinaria para pedirle al maquinista que hiciera el hueco. El maquinista, que no tiene nada que ver, lo hace y él aprovecha”, explicó Michael Soto al referirse a esa línea de investigación.

Ese movimiento de tierra resultó clave para que los agentes lograran ubicar la fosa donde se encontraba enterrado el cuerpo.

Relación marcada por tensiones previas

Información recopilada durante la investigación indica que la relación entre la víctima y el sospechoso había terminado semanas antes de la desaparición.

Según datos citados por Diario Extra, el hombre habría abandonado el residencial Los Pericos, donde ambos residían, en medio de conflictos y tensiones previas.

Estos antecedentes se convirtieron en un elemento relevante para los investigadores al momento de analizar el contexto en el que ocurrió la desaparición.

Autopsia determinará causa de muerte

Tras el hallazgo, el cuerpo de Junieysis Merlo fue trasladado a la Morgue Judicial, donde especialistas forenses realizarán la autopsia correspondiente.

Este procedimiento permitirá establecer la causa exacta del fallecimiento y determinar si existieron signos de violencia u otros elementos relevantes para la investigación.

Según explicó el director del OIJ, el cuerpo no presentaba rastros visibles de sangre en el momento en que fue localizado.

Por ello, los resultados del análisis forense serán determinantes para esclarecer lo ocurrido.

Análisis de dispositivos electrónicos

Como parte del proceso investigativo, las autoridades también decomisaron diversos dispositivos electrónicos pertenecientes a la víctima, entre ellos teléfonos móviles y una computadora.

Estos equipos serán sometidos a análisis técnico para identificar posibles comunicaciones, mensajes o información que pueda ayudar a reconstruir los hechos ocurridos antes de su desaparición.

El objetivo es determinar si existen pistas adicionales que permitan esclarecer completamente el caso.

Un caso que conmociona a dos países

La muerte de Junieysis Adely Merlo Espinoza ha generado conmoción tanto en Costa Rica como en Nicaragua.

Durante los días en que estuvo desaparecida, su caso fue ampliamente difundido en redes sociales y medios de comunicación, lo que permitió que muchas personas se sumaran a la búsqueda.

Mientras continúan las investigaciones, el Organismo de Investigación Judicial mantiene abiertas las diligencias para determinar cómo ocurrieron los hechos y establecer las responsabilidades correspondientes.