Estados Unidos mueve buques al norte de Cuba tras la captura de Maduro: ¿la dictadura castrista en la mira?
El reajuste militar estadounidense en el Caribe reaviva especulaciones sobre el futuro de los regímenes aliados al chavismo, mientras Washington mantiene presencia estratégica en la región.
MUNDOPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
1/9/20262 min read


Tras la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, el Ejército de Estados Unidos ha iniciado una reconfiguración de su despliegue militar en el Caribe, con el traslado de buques clave hacia aguas al norte de Cuba, una maniobra que ha generado lecturas políticas en la región.
De acuerdo con información publicada por un medio estadounidense de referencia, dos buques anfibios de transporte de tropas el USS Iwo Jima y el USS San Antonio fueron reubicados desde posiciones en el Caribe hacia el Atlántico, frente a la costa norte de la isla.
Repliegue táctico, presencia sostenida
El movimiento se produce tras una operación militar sin precedentes recientes en la región, que culminó con la captura de Maduro y que implicó el mayor despliegue de fuerzas estadounidenses en el Caribe en años. Según funcionarios citados por el diario neoyorquino, la flota estadounidense ha comenzado a reducirse progresivamente luego de alcanzar su objetivo principal.
Sin embargo, Washington ha dejado claro que no abandona la región. Parte de los buques permanecerán en el área para continuar operaciones vinculadas al combate al narcotráfico, vigilancia marítima y otras amenazas consideradas estratégicas para la seguridad hemisférica.
Menos tropas, mismo mensaje
Los ajustes reducirían el número de efectivos estadounidenses desplegados en el Caribe en aproximadamente 3.000 soldados, dejando un contingente cercano a los 12.000 militares. Analistas subrayan que el repliegue no implica desinterés, sino una redistribución táctica tras una operación ya ejecutada.
El reposicionamiento, no obstante, ha sido interpretado como un mensaje político hacia los regímenes que durante años se han sostenido bajo el paraguas del chavismo y sus alianzas regionales.
Cuba y Nicaragua en el radar
En este contexto, el senador republicano por Florida Rick Scott lanzó recientemente advertencias directas contra las dictaduras de Cuba y Nicaragua, a las que señaló como las siguientes en la lista tras la caída de Maduro.
Aunque desde la Casa Blanca no se ha anunciado ninguna acción militar contra La Habana o Managua, el reordenamiento de fuerzas, sumado al endurecimiento del discurso político, alimenta la percepción de que los equilibrios regionales están cambiando.
Un Caribe bajo observación
La presencia militar estadounidense frente a Cuba, aun en un contexto de repliegue parcial, refuerza la idea de que el Caribe vuelve a ocupar un lugar central en la estrategia de seguridad de Washington. Para los aliados del chavismo, el mensaje es claro: la caída de Maduro no fue un hecho aislado, sino un punto de inflexión que podría redefinir las relaciones de poder en la región.
Por ahora, Estados Unidos reduce tropas, pero no baja la guardia. Y en La Habana como en Managua el movimiento no pasa desapercibido.


