Estados Unidos excluye a Julio César Avilés de cumbre militar hemisférica en Washington

El jefe del Ejército de Nicaragua no fue invitado a la Conferencia de jefes de Defensa del hemisferio occidental, un encuentro convocado por Estados Unidos que reunió a 34 altos mandos militares para abordar cooperación en seguridad, narcoterrorismo y amenazas transnacionales.

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DaríoMedios Internacional

2/13/20262 min read

Julio César Avilés quedó fuera de la primera Conferencia de jefes de Defensa del hemisferio occidental celebrada en Washington, un foro estratégico liderado por el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general de la Fuerza Aérea Dan Caine.

El evento reunió a representantes militares de 34 países del continente para discutir coordinación regional en materia de seguridad, lucha contra el narcotráfico y desafíos transnacionales. Nicaragua no figuró entre las delegaciones invitadas ni representadas.

Un mensaje político implícito

La ausencia del jefe castrense nicaragüense no pasó desapercibida en un contexto donde la cooperación militar regional es considerada clave para enfrentar amenazas comunes.

Para el opositor nicaragüense Félix Maradiaga, la exclusión refleja una decisión política clara por parte de Washington. En declaraciones a medios independientes, sostuvo que Estados Unidos no considera a Nicaragua un socio confiable en materia de seguridad hemisférica.

La no invitación ocurre en medio de un creciente aislamiento diplomático del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, así como de sus instituciones armadas.

Señalamientos y sanciones

El Ejército de Nicaragua enfrenta cuestionamientos internacionales desde la represión de 2018. Diversos organismos de derechos humanos han documentado presuntas acciones u omisiones que han sido calificadas por instancias internacionales como posibles crímenes de lesa humanidad.

Aunque la institución ha rechazado esas acusaciones, su imagen internacional se ha visto deteriorada.

Avilés, quien ha sido señalado por la oposición como corresponsable del rol del Ejército durante la crisis sociopolítica, enfrenta además sanciones individuales impuestas por Estados Unidos y otros actores internacionales.

Cooperación en seguridad bajo tensión

En el ámbito del combate al narcotráfico, la relación bilateral entre Managua y la Administración para el Control de Drogas (DEA) se suspendió hace años, en medio de un deterioro progresivo de la cooperación.

Autoridades de El Salvador han señalado en distintos momentos que lanchas cargadas de droga han salido desde costas nicaragüenses con destino al norte del continente, lo que ha incrementado la presión regional sobre Managua.

En este contexto, la exclusión de Avilés de una cumbre centrada precisamente en narcoterrorismo y amenazas transnacionales adquiere un peso simbólico significativo.

Aislamiento creciente

Para analistas, la decisión de no incluir al jefe del Ejército de Nicaragua no es un simple gesto protocolario, sino una señal de desconfianza estructural hacia la cúpula militar del país.

La ausencia en un foro que congrega a los principales líderes castrenses del hemisferio refuerza la percepción de que Nicaragua enfrenta un aislamiento cada vez mayor en espacios multilaterales de seguridad.

El mensaje implícito parece claro: Washington no considera al Ejército nicaragüense un aliado estratégico en la arquitectura regional de defensa.