Especialistas expulsados de “Mega Hospitales”: La salud pública nicaragüense al borde del colapso
Mientras el Ministerio de Salud (MINSA) anuncia “Mega Ferias Especializadas” y destaca inversiones en infraestructura, dos testimonios desde dentro y fuera del sistema sanitario dibujan una realidad muy distinta.
ESCENARIO NACIONALNACIÓN
Equipo de periodistas PRIMERA ENTREGA
3/7/20264 min read


Mientras el Ministerio de Salud (MINSA) anuncia “Mega Ferias Especializadas” y destaca inversiones en infraestructura, dos testimonios desde dentro y fuera del sistema sanitario dibujan una realidad muy distinta: hospitales con especialistas despedidos, médicos bajo vigilancia política y un modelo que, según denuncian, privilegia la lealtad partidaria sobre la experiencia clínica.
El doctor José Antonio Delgado, ginecólogo obstetra con máster en Salud Pública, ejerció desde 2002 y fue durante años un rostro habitual en programas de televisión y radio. Participaba en espacios de Canal 10, Canal 23 y Radio La Primerísima. Hoy vive exiliado en Noruega desde octubre de 2023.
Su salida no fue abrupta. Fue un proceso de silenciamiento progresivo. “La pandemia el Ministerio de Salud lo manejó muy mal. Entonces, a mí me entrevistó el Canal 10. Un día para hablar de la pandemia. En ese momento la dinámica era que media hora hablaba gente del gobierno y media hora hablaba gente independiente. Un día atrás, William Grigsby, el director de la radio La Primerísima, había dicho que la COVID-19 era el ébola de los ricos. Luego yo en televisión nacional dije que la pandemia le daba a los ricos, a los pobres, a los flaquitos, a los morenos, a los blancos, a los niños, a los adultos y ancianos, que le daba a todas las personas”.
Esa afirmación —que en cualquier país sería una obviedad epidemiológica— marcó el fin de sus espacios en medios oficialistas.
“Al salir del programa de televisión en Canal 10, me llamó Omar García, que era el director del programa ‘Sabemos lo que decimos’, y me dijo que ya no podía venir a la radio”.
Para Delgado, ese fue el inicio de un cerco más amplio: “Desde el 2008, cuando el Frente Sandinista llegó al poder empezó a despedir gente que no era afín a ellos, pero era en menos número y había menos publicidad. Pero a partir del 2018 el despido de los médicos fue público, evidente y descarado”.
Recuerda que tras las protestas de 2018, muchos colegas fueron despedidos por manifestarse contra la represión. “Muchos médicos perdieron sus trabajos porque protestaron en contra de los asesinatos. De hecho, varios médicos estuvieron presos. Esos médicos no han vuelto a conseguir trabajo en un hospital previsional o en un hospital público desde esa fecha. Técnicamente son desempleados”.
El término “desempleo” adquiere un matiz particular en el gremio médico. “Claro, ser médico te da la oportunidad de tener un consultorio y atender pacientes en privado. Pero no tiene empleo. Técnicamente eso no es un empleo, ese es un subempleo”.
Durante la pandemia, la situación se volvió, en sus palabras, “irrisoria y absurda”. “En plena pandemia fueron despedidos médicos porque denunciaban las condiciones de los pacientes y el número de casos. Especialistas de larga trayectoria fueron despedidos. Han sobrevivido por la consulta privada”.
Pero la consulta privada depende del bolsillo de una población golpeada económicamente. “El ingreso que tienen los nicaragüenses no permite pagar consulta de 50 dólares o un procedimiento de 3,000. No es cualquier nicaragüense el que puede hacer eso”.
Delgado también denuncia prácticas que considera antiéticas en hospitales públicos. “Exigir que a los pacientes se les guarde su privacidad no debería ser delito. No es posible que a una mujer embarazada se le destape el abdomen y se le tome una foto mostrando su cara. Aunque ella dé permiso, no es lo correcto, porque se está haciendo propaganda a un partido”.
En 2021, cuando comenzaron las detenciones masivas contra opositores, incluidos médicos, comprendió que debía irse. En 2022 inició trámites de homologación en España. Bajó su perfil. Se exilió en 2023. “Eso que yo hago hoy en redes sociales, criticar decisiones públicas, es un delito en Nicaragua. Y eso puede ser una crítica sencilla en cualquier parte del mundo”.
Hospital Héroes de Las Segovias, ubicado en Ocotal. Foto: El 19 Digital


Médico nicaragüense exiliado, José Antonio Delgado. Foto: Darío Medios Internacional
Médicos en el anonimato
Desde el anonimato, otro especialista —cuatro años fuera del sistema público— confirma que los despidos no solo significaron pérdida laboral, sino persecución.
“Todos los médicos que fuimos despedidos estamos en una lista negra. Solo nos falta que nos cierren los negocios o nos quiten la licencia. Ese punto lo harían si nos agarran en otra cosa”.
Además relata presiones directas. “Un especialista en pediatría quiso poner un negocio con otra persona. No dio la cara. Lo llamaron y le dijeron: ‘Ya sabemos que el negocio es tuyo. Si no votás, te lo vamos a cerrar’”.
La amenaza electoral es explícita. “Le dijeron que existe un sistema donde saben quién vota y por quién vota. Me dijo: ‘Votá por ellos porque esto no viene peor. Si no votás, te va a pasar igual que al doctor alemán que se fue a Estados Unidos y no lo dejaron entrar’”.
Ese neumólogo pediatra, según el testimonio, fue impedido de reingresar al país años después de haber hecho un comentario crítico. “Hay una lista con número de cédula, dirección, todo. Después de siete años le aplicaron lo que quisieron”.
El médico anónimo asegura que ha recibido amenazas en su propia casa. “Me mandan gente a decirme que si ando hablando cosas malas, me van a sacar a garrotazo. No es ni la policía, son grupos de delincuentes que sacan a la gente y después la entregan”.
Pese a todo, descarta el exilio. “Prefiero que me echen preso, pero jamás voy a ir al exilio. Pero estoy amenazado. Me vigilan”.
La segunda parte abordará las condiciones internas en los hospitales públicos, la vigilancia paramilitar, las jornadas de 36 horas, la escasez de insumos y el contraste con el discurso oficial sobre las Mega Ferias Especializadas y los llamados “mega hospitales” inaugurados en los últimos años.
Con el auspicio del Fondo de Canadá para Iniciativas Locales de la Embajada de Canadá, para Costa Rica, Nicaragua y Honduras.


