En la mira del poder: las razones detrás del asesinato de Roberto Samcam
La investigación apunta a que el asesinato de Roberto Samcam estuvo motivado por su participación en denuncias internacionales sobre la represión en Nicaragua.
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DaríoMedios Internacional
4/9/20264 min read


Un crimen que no fue producto del azar
El asesinato del militar en retiro Roberto Samcam Ruiz no fue un hecho aislado ni una acción improvisada. Conforme avanzan las investigaciones judiciales, los elementos que han emergido del expediente apuntan a que el crimen tuvo motivaciones ideológicas y estaría vinculado directamente a su actividad denunciando violaciones a los derechos humanos cometidas en Nicaragua.
Samcam, quien vivía en el exilio en Costa Rica, fue asesinado el 19 de junio de 2025 en su vivienda ubicada en Moravia, San José, cuando un hombre armado ingresó al inmueble y le disparó.
Desde entonces, el caso ha sido investigado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía costarricense, autoridades que ya han logrado la detención de cuatro sospechosos, mientras continúan las diligencias para identificar al autor intelectual del ataque.
Sin embargo, más allá de la ejecución material del crimen, el expediente judicial comienza a revelar un trasfondo mucho más complejo que conecta el asesinato con el trabajo que Samcam realizaba en el ámbito internacional.
Su papel en la documentación de la represión
De acuerdo con testimonios incorporados en la ampliación del expediente, Roberto Samcam colaboraba activamente en la elaboración de informes vinculados a Naciones Unidas sobre la situación política y de derechos humanos en Nicaragua.
Estos documentos abordaban temas especialmente sensibles para el régimen sandinista, entre ellos la estructura de mando durante la represión de las protestas de 2018, así como análisis sobre la posibilidad de un eventual gobierno transitorio en el país.
Además de aportar análisis y documentación, Samcam mantenía contacto con investigadores internacionales que buscaban reconstruir cómo operaron las estructuras estatales durante la represión.
Su conocimiento del funcionamiento interno de las instituciones de seguridad y defensa lo convertía en una fuente valiosa para quienes intentaban comprender el alcance de las decisiones tomadas en aquellos meses.
Dentro del expediente se señala que Samcam también había difundido documentos críticos hacia instituciones militares, organismos de inteligencia y el Ministerio del Interior, lo que habría incrementado su perfil como una figura incómoda para el poder político en Managua.
El informe que expuso la participación del Ejército
Uno de los elementos que aparece vinculado a ese trabajo es el informe elaborado por el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas, el cual documentó la participación de distintas estructuras del Estado en la represión de 2018.
El abogado y experto en derechos humanos Reed Brody, integrante de ese grupo de expertos, explicó cómo los investigadores lograron reconstruir el papel de las fuerzas armadas en los hechos.
“Hemos tenido acceso a fuentes del sistema, a personas que participaron y a documentos que nos permiten decir en un informe que el Ejército participó en la represión en 2018”, afirmó.
Según Brody, apenas dos días después de iniciadas las manifestaciones, se produjo una reunión entre los altos mandos militares donde se habría transmitido una orden procedente de la Presidencia.
“Hubo una reunión donde los mandos estuvieron juntos y donde el jefe del Estado Mayor leyó una orden de la Presidencia sobre cómo enfrentar a los manifestantes”, relató.
A partir de ese momento, según el experto, el Ejército habría participado de diferentes formas en las operaciones represivas.
“Elementos del Ejército participaron directamente en la represión, pero siempre disfrazados de policías o de grupos paramilitares. Se utilizaron armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas y participaron francotiradores del Ejército”, explicó.
Para los investigadores internacionales, esta evidencia permitió establecer que la represión no fue producto de decisiones aisladas, sino parte de una estructura organizada de mando que involucró a altos responsables dentro del aparato estatal.
Samcam: una voz incómoda para el régimen
El experto en seguridad y defensa Javier Meléndez explicó que el papel de Samcam dentro de ese contexto iba más allá de la simple denuncia.
Según el analista, el exmilitar se había convertido en una voz clara dentro de las plataformas donde se discutían alternativas políticas para el futuro de Nicaragua.
“Roberto era parte indudablemente de ese proceso y eso lo convertía en una voz clara y directa denunciando la represión y denunciando la dictadura”, señaló Meléndez.
Además, Samcam participaba activamente en diversos espacios donde se analizaban propuestas dirigidas a retomar el camino democrático en el país.
Ese papel, según el especialista, lo colocó dentro del radar de una estrategia más amplia de persecución política.
“No hay que perder de vista que esto tiene que ver con una política explícita de represión transnacional que tiene objetivos prioritarios, y uno de esos objetivos prioritarios sin dudas era Roberto”, afirmó.
Una posible operación con alcance transnacional
Otro elemento que ha llamado la atención de los investigadores es la posible conexión entre el crimen y estructuras que operan fuera de Costa Rica.
El expediente judicial recoge que uno de los imputados tendría vínculos con estructuras operativas en el departamento de Carazo, Nicaragua, lo que ha fortalecido la hipótesis de una posible coordinación transnacional.
Esta línea de investigación ha cobrado relevancia en el análisis del caso, ya que el asesinato ocurrió fuera del territorio nicaragüense y en un país donde Samcam buscaba protección tras salir al exilio.
La posibilidad de que el crimen haya sido ejecutado por encargo fuera de las fronteras del país añade una dimensión aún más delicada al proceso judicial.
La existencia de una lista de objetivos
Entre los datos más inquietantes que han surgido en el expediente se encuentra la existencia de una supuesta lista con al menos diez personas consideradas objetivos potenciales, entre ellas el propio Roberto Samcam.
Aunque las autoridades continúan investigando el origen de ese listado, su existencia ha encendido alarmas dentro de sectores del exilio nicaragüense.
Para muchos observadores, este elemento refuerza la hipótesis de que el asesinato podría formar parte de una estrategia de intimidación dirigida contra voces críticas del régimen, incluso fuera del territorio nacional.
Un caso que podría revelar más
Mientras las autoridades costarricenses continúan avanzando en el proceso judicial, el caso Samcam sigue siendo observado con atención tanto en Costa Rica como en el ámbito internacional.
Más allá de las detenciones ya realizadas, el principal desafío para los investigadores será determinar quién ordenó el asesinato y qué estructura permitió que el ataque se ejecutara.
Para diversos analistas, el expediente podría terminar revelando no solo las circunstancias de un crimen, sino también el alcance de una política de persecución política que trasciende fronteras.


