El “Gato Sandinista” censurado por Murillo

Edwin Suárez, operador político del oficialismo, reduce drásticamente su actividad en redes sociales después de difundir un video en el que aplaudía acciones contra sedes diplomáticas estadounidenses e israelíes.

ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA

DaríoMedios Internacional

3/6/20262 min read

De la estridencia al silencio digital

El operador político sandinista Edwin Suárez, conocido entre la militancia del Frente Sandinista como “el Gato Sandinista”, ha disminuido de manera notoria su presencia en redes sociales luego de la difusión de un video en el que celebraba ataques contra embajadas y consulados de Estados Unidos.

Usuarios han señalado que su actividad en TikTok se detuvo abruptamente y que en Facebook permanecen visibles únicamente publicaciones antiguas, en su mayoría de 2023, mientras otros contenidos recientes habrían sido eliminados. La reducción coincide con la polémica generada por su mensaje.

El video que encendió la controversia

En la grabación, Suárez no solo aplaudía manifestaciones dirigidas contra representaciones diplomáticas estadounidenses a las que se refirió como sedes del “imperio” sino que además insinuaba que acciones similares deberían extenderse a embajadas israelíes.

El militante afirmó que algunos pueblos “ya se están levantando contra embajadas y consulados”, en alusión a protestas registradas en distintas partes del mundo en medio de la escalada del conflicto en Oriente Medio.

Celebrar o sugerir ataques contra sedes diplomáticas no es un asunto menor. Las embajadas están protegidas por normas del derecho internacional y cualquier llamado que normalice la violencia contra ellas genera tensiones políticas y diplomáticas de alto nivel.

Un discurso que choca con la línea oficial

Las declaraciones del llamado “Gato Sandinista” contrastan con el tono adoptado recientemente por la vicepresidenta Rosario Murillo, quien ha optado por un discurso público centrado en llamados a la oración, al entendimiento y a la búsqueda de soluciones negociadas ante la crisis internacional.

Mientras la vocería oficial insiste en invocar a Dios y hablar de paz, el video de Suárez proyectó un mensaje de confrontación directa y celebración de actos violentos. Esa disonancia no pasó desapercibida.

Analistas consideran que el contenido terminó colocando en una posición incómoda a la narrativa oficial en un momento en que el régimen intenta mostrarse prudente frente a la comunidad internacional, especialmente en un escenario de sanciones y creciente aislamiento.

¿Silencio voluntario o correctivo político?

La repentina reducción de su presencia digital ha alimentado especulaciones sobre un posible llamado de atención interno. En estructuras altamente centralizadas, los discursos públicos suelen estar alineados con una estrategia mayor, y desviaciones que generen ruido diplomático tienden a ser corregidas con rapidez.

Hasta el momento, Suárez no ha ofrecido explicaciones públicas sobre la eliminación o pausa de sus publicaciones. Tampoco ha habido pronunciamientos oficiales que respalden o desautoricen su mensaje.

Lo cierto es que el “Gato Sandinista”, que durante años se caracterizó por su actividad constante en plataformas digitales, dejó de maullar justo después de que su discurso incendiario se volviera políticamente incómodo.

En un entorno donde cada palabra tiene implicaciones internacionales, el silencio también comunica.