El criminal sandinista Valdrack Jaentschke llega a Costa Rica
El canciller de la dictadura nicaragüense arribó a Costa Rica intentando evitar exposición pública, mientras pesan sobre él señalamientos de la ONU por presunta participación en estructuras de represión transnacional contra exiliados.
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DaríoMedios Internacional
5/10/20263 min read


Una llegada discreta en medio de fuertes señalamientos
Valdrack Jaentschke, canciller de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, llegó a Costa Rica intentando mantener el menor nivel posible de exposición mediática durante las actividades relacionadas con la investidura presidencial de Laura Fernández.
Según información conocida, el funcionario sandinista arribó desde el día anterior al inicio oficial de la llegada de delegaciones internacionales, sin actos visibles de protocolo y manteniendo un perfil bajo durante sus movimientos en territorio costarricense.
La discreción alrededor de su presencia ocurre en uno de los momentos de mayor presión internacional contra operadores políticos vinculados al régimen sandinista, especialmente tras las recientes revelaciones del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua de Naciones Unidas.
ONU vincula a Jaentschke con represión transnacional
El informe presentado por el Grupo de Expertos de la ONU expuso el funcionamiento de estructuras organizadas por la dictadura de Ortega y Murillo para ejecutar acciones de vigilancia, espionaje, intimidación y persecución contra personas opositoras y exiliadas fuera de Nicaragua.
Dentro de esos señalamientos aparece mencionado Valdrack Jaentschke como parte de funcionarios vinculados a operaciones de influencia y coordinación política internacional.
Reed Brody, integrante del grupo de expertos, afirmó que Jaentschke “formó parte de un grupo de toma de decisiones de alto nivel que dirigía la estrategia de represión transnacional”.
Asimismo, señaló que debido a su cercanía con la Presidencia y sus distintos cargos diplomáticos, el canciller sandinista habría contribuido a establecer redes de influencia particularmente en Costa Rica.
Brody sostuvo además que Jaentschke “formó parte de un dispositivo estructurado de inteligencia política en el exterior”, afirmación que elevó aún más las preocupaciones dentro de sectores del exilio nicaragüense.
Costa Rica: principal refugio del exilio nicaragüense
Costa Rica se ha convertido desde 2018 en el principal destino de miles de nicaragüenses que abandonaron su país tras la represión desatada por la dictadura sandinista contra protestas sociales, periodistas, activistas, religiosos, estudiantes y opositores políticos.
Sin embargo, diversas organizaciones han denunciado que la persecución no quedó limitada a territorio nicaragüense.
Durante los últimos años, colectivos de derechos humanos y sectores opositores han alertado sobre seguimientos, amenazas, vigilancia y actos de intimidación presuntamente ejecutados por operadores vinculados al régimen de Ortega y Murillo dentro de Costa Rica.
Las revelaciones de Naciones Unidas reavivaron esas preocupaciones.
Más de 200 casos documentados
El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más ha documentado más de 200 denuncias relacionadas con amenazas, atentados y otras agresiones dirigidas contra personas exiliadas entre 2019 y 2025.
La organización también reporta al menos nueve ejecuciones ocurridas en Honduras y Costa Rica durante ese período, hechos que han incrementado el temor entre la comunidad nicaragüense en el exilio.
Diversos sectores consideran que las denuncias expuestas por organismos internacionales confirman lo que muchas víctimas venían advirtiendo desde hace años: la existencia de redes de control y vigilancia operando fuera de Nicaragua.
Una presencia que genera alarma
Aunque la visita de Jaentschke ocurre oficialmente en el marco de una actividad diplomática regional, su presencia en Costa Rica no pasó inadvertida para sectores del exilio y defensores de derechos humanos.
Para muchos opositores, no se trata únicamente de la llegada de un canciller extranjero, sino de uno de los funcionarios más cercanos al círculo de poder de Daniel Ortega y Rosario Murillo, señalado internacionalmente por presuntamente integrar estructuras de represión transnacional.
Mientras el funcionario sandinista intenta mantener bajo perfil, el temor entre parte del exilio nicaragüense vuelve a intensificarse en un país donde miles de perseguidos políticos han buscado refugio precisamente huyendo de la maquinaria represiva del régimen.



