Ejército sandinista queda fuera de cumbre hemisférica contra el narcotráfico convocada por Estados Unidos
La exclusión del Ejército de Nicaragua de una reunión regional de seguridad en Miami, liderada por el Comando Sur, evidencia el creciente aislamiento del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en materia de cooperación internacional contra el crimen organizado.
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DaríoMedios Internacional
3/6/20262 min read


El jefe del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés, y la cúpula militar vinculada al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo quedaron fuera de la Conferencia de las Américas sobre seguridad y crimen organizado, un encuentro que inició el 5 de marzo en Miami bajo la coordinación del United States Southern Command (Comando Sur de Estados Unidos).
La reunión regional fue encabezada por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien recibió a ministros de Defensa, jefes militares y delegaciones de seguridad de diversos países latinoamericanos. El encuentro ha sido presentado como un espacio clave para fortalecer la cooperación hemisférica frente al avance del narcotráfico, el crimen organizado y otras amenazas transnacionales.
De acuerdo con información divulgada por el propio Comando Sur, representantes de al menos 15 países del hemisferio participaron en la conferencia con el objetivo de reforzar la coordinación militar y policial contra las redes criminales que operan en el continente, especialmente las dedicadas al tráfico de drogas.
Nicaragua no figura entre los países participantes ni como invitado oficial, una ausencia que analistas interpretan como reflejo del deterioro de la confianza internacional hacia las instituciones de seguridad del país.
Declaración de ofensiva contra el crimen organizado
Durante la conferencia, el secretario de Defensa estadounidense advirtió que Washington intensificará la cooperación regional para enfrentar a las organizaciones criminales que utilizan distintos países del continente como corredores estratégicos para el narcotráfico.
En su intervención, Hegseth planteó la necesidad de fortalecer alianzas militares y de seguridad en el hemisferio para contener el avance de carteles y redes criminales que amenazan la estabilidad regional.
Mientras tanto, el régimen de Ortega y Murillo observa desde la distancia una agenda hemisférica de seguridad en la que Nicaragua quedó completamente al margen.
Señal de aislamiento
Para especialistas en seguridad regional, la ausencia del Ejército nicaragüense en una cumbre dedicada precisamente al combate del narcotráfico envía una señal clara sobre la pérdida de credibilidad internacional del régimen sandinista en materia de cooperación.
En los últimos años, Nicaragua ha sido señalada por expertos y organismos independientes como un punto estratégico dentro de las rutas del narcotráfico en Centroamérica, mientras sus instituciones de seguridad son percibidas cada vez más como estructuras politizadas y subordinadas al poder de la pareja presidencial.
El encuentro en Miami ocurre además en una semana diplomática clave para el hemisferio, ya que está prevista una reunión del presidente estadounidense Donald Trump con varios líderes latinoamericanos para discutir temas de seguridad, migración y crimen transnacional.
En ese escenario regional, Nicaragua tampoco figura entre los países invitados, profundizando el aislamiento político y militar que enfrenta el régimen de Managua.



