EE. UU. lanza ultimátum al régimen Ortega-Murillo por presos políticos en Nicaragua
Estados Unidos exigió la liberación de más de 60 personas detenidas de forma injusta, en un contexto de mayor escrutinio internacional sobre derechos humanos tras los recientes acontecimientos en Venezuela.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
1/9/20263 min read


La Embajada de los Estados Unidos en Nicaragua emitió un pronunciamiento contundente dirigido al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en el que exige la liberación inmediata de todas las personas detenidas por motivos políticos en el país. El mensaje se produce en momentos en que la atención de Washington se ha vuelto a centrar en las detenciones arbitrarias y las condiciones de encierro bajo el Gobierno sandinista.
Según la embajada, «Venezuela dio un paso importante hacia la paz al liberar a un gran número de presos políticos». En contraste, señaló que en Nicaragua más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas, entre ellas: pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos», y subrayó que «la paz solo es posible con libertad».
Un ultimátum explícito
El mensaje diplomático fue interpretado por analistas como un ultimátum directo al régimen sandinista, que hasta ahora ha mantenido presos a decenas de ciudadanos por razones políticas, a pesar de las reiteradas críticas internacionales sobre la violación de derechos humanos. Las declaraciones de la embajada estadounidense subrayan que la postura de Washington se mantiene firme, y que el manejo de los presos políticos es un factor clave en las relaciones bilaterales.
Estados Unidos ha criticado con frecuencia el uso de la prisión como herramienta de represión en Nicaragua, calificando al régimen de Ortega-Murillo de inhumano y señalando que las detenciones arbitrarias alimentan el sufrimiento y la incertidumbre de la población. El llamado de la embajada coincide con informes de organizaciones de derechos humanos que documentan que decenas de personas permanecen encarceladas por motivos políticos, y que algunos están en situación de desaparición forzada sin información oficial sobre su paradero o estado físico.
Contexto de presión internacional
La exigencia por la liberación total de presos políticos en Nicaragua no es aislada. La comunidad internacional, incluidas organizaciones, gobiernos y grupos de derechos humanos, han llamado en reiteradas ocasiones a que el régimen libere a quienes consideran detenidos injustamente desde la crisis sociopolítica iniciada en 2018, cuando miles protagonizaron protestas masivas y se desencadenó la represión estatal. El resultado fue una amplia ola de detenciones arbitrarias, exilios forzados y silencio gradual en torno a las libertades políticas básicas.
En años recientes, también se han registrado liberaciones parciales y cambios en la gestión de algunos presos, pero la embajada estadounidense considera que dichos pasos no son suficientes ni constituyen un cumplimiento pleno de las normas internacionales de derechos humanos.
Las condiciones de la diplomacia
El pronunciamiento concluye con una declaración breve pero contundente: “La paz solo es posible con libertad”. Esta frase resume la postura de Estados Unidos de que cualquier avance político en Nicaragua está condicionado a medidas reales de liberación y respeto a los derechos humanos, incluidas la libertad de expresión, asociación y movilización.
Además, la advertencia diplomática se da en un momento en que el régimen sandinista ha intentado evitar confrontaciones directas con Washington, especialmente tras eventos recientes en la región, como la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, que han cambiado dinámicas geopolíticas y puesto la lupa sobre las prácticas autoritarias en América Latina.
El ultimátum de la Embajada de los Estados Unidos refuerza la percepción de que la liberación de presos políticos en Nicaragua es hoy una exigencia firme y trascendental no solo para mejorar la reputación internacional del régimen, sino también como condición para cualquier posible reconfiguración de las relaciones diplomáticas y económicas entre Managua y Washington.


