EE. UU. eleva la presión: busca llevar a Ortega ante los cancilleres de la OEA
EE. UU. continua la presión sobre el régimen sandinista: encabeza iniciativa que busca llevar la crisis de Nicaragua a reunión urgente de cancilleres de la OEA
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DaríoMedios Internacional
8/14/20262 min read


Estados Unidos tomó la iniciativa formal que abrió el camino para una nueva convocatoria hemisférica sobre Nicaragua. Washington, acompañado ahora por otros once países, solicita que el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) considere el próximo 19 de agosto un proyecto para convocar urgentemente a los ministros de Relaciones Exteriores del continente y discutir posibles acciones frente a la situación nicaragüense.
La nueva ofensiva diplomática quedó plasmada en el documento OEA/Ser.G CP/doc.6242/26 rev. 1, fechado el 14 de agosto de 2026. La nota fue presentada directamente por la Misión Permanente de Estados Unidos ante la OEA, en su propio nombre y en representación de Antigua y Barbuda, Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago.
Es decir, aunque actualmente la propuesta cuenta con el respaldo de doce Estados, fue la representación estadounidense la que formalizó ante el Consejo Permanente la iniciativa que permitirá discutir el siguiente paso: elevar la situación de Nicaragua a una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores.
La solicitud estadounidense pide incluir en la agenda de la reunión del Consejo Permanente del próximo 19 de agosto la consideración del proyecto denominado “Convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para considerar la situación en Nicaragua”.
El movimiento representa un escalamiento dentro de la vía diplomática de la OEA, debido a que ya no se plantea únicamente realizar una sesión del Consejo Permanente o emitir una declaración política, sino convocar, con carácter urgente, a los cancilleres de los Estados americanos.
El proyecto se fundamenta en los artículos 61, 62 y 63 de la Carta de la OEA, disposiciones que regulan la celebración de reuniones de consulta de ministros cuando existe un problema de carácter urgente y de interés común para los países del hemisferio.
Uno de los argumentos más contundentes aparece en los considerandos de la propuesta. Los países copatrocinadores sostienen que los acontecimientos recientes en Nicaragua constituyen un problema urgente y de interés común para los Estados americanos y afirman que “la democracia representativa [...] ya no existe en Nicaragua”.
A partir de esa valoración, el proyecto propone convocar a los cancilleres “tan pronto como sea posible” en la sede de la Secretaría General de la OEA para analizar la situación nicaragüense y determinar “acciones apropiadas” que sean compatibles con la Carta de la organización, la Carta Democrática Interamericana y el derecho internacional.
La resolución también busca ordenar a la Presidencia del Consejo Permanente, con apoyo de la Secretaría General, preparar el proyecto de agenda y las reglas bajo las cuales funcionaría la eventual reunión de cancilleres.
Este nuevo movimiento tiene como antecedente inmediato la sesión especial sobre Nicaragua celebrada por el Consejo Permanente el pasado 5 de agosto de 2026. De hecho, la propia Misión estadounidense explica que la nueva versión del proyecto incorpora comentarios y posiciones expresadas por diferentes delegaciones durante aquella reunión.
La decisión inmediata estará ahora en manos del Consejo Permanente de la OEA el 19 de agosto. El documento todavía constituye un proyecto y no una resolución aprobada.
Sin embargo, de recibir el respaldo necesario, la iniciativa impulsada formalmente por Estados Unidos llevaría la discusión sobre Nicaragua a un nivel diplomático superior: una reunión urgente de los cancilleres del continente destinada no solamente a analizar la situación, sino también a considerar qué acciones puede adoptar el sistema interamericano.


