EE. UU. a la dictadura: “Pagarán por sus crímenes”
A un año del asesinato del exmilitar y opositor nicaragüense Roberto Samcam en Costa Rica, Estados Unidos reiteró que el crimen no quedará en el olvido y exigió justicia para quienes ejecutaron y ordenaron el ataque.
MUNDOESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
6/19/20263 min read


A un año del asesinato del mayor en retiro del Ejército de Nicaragua y opositor exiliado Roberto Samcam, el Gobierno de Estados Unidos lanzó una contundente advertencia contra la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, reafirmando que el crimen no será olvidado y que los responsables deberán responder ante la justicia.
A través de un comunicado difundido por la Oficina de Asuntos del hemisferio occidental del Departamento de Estado, Washington recordó el asesinato ocurrido el 19 de junio de 2025 en San José, Costa Rica, y exigió que tanto los autores materiales como quienes ordenaron el crimen sean llevados ante la justicia.
“Hace un año, un día como hoy, hombres armados asesinaron a Roberto Samcam, un oficial militar nicaragüense retirado, analista político y exiliado, en San José. No lo hemos olvidado. La justicia exige que se haga responsable a todos los que ordenaron y llevaron a cabo su asesinato. La represión transnacional debe terminar. El pueblo nicaragüense ha sufrido lo suficiente bajo la dictadura de Murillo-Ortega”, señaló el Departamento de Estado.
El mensaje representa una de las declaraciones más firmes emitidas por Estados Unidos sobre el caso y refuerza las denuncias internacionales que apuntan a la existencia de operaciones de persecución transnacional ejecutadas por el régimen sandinista fuera de Nicaragua.
Samcam ya había advertido sobre la persecución
Meses antes de su asesinato, Roberto Samcam había alertado en entrevista con Darío Medios Internacional sobre las formas de operación del sandinismo para perseguir, intimidar y neutralizar a opositores nicaragüenses en el exilio.
El exmilitar denunció en varias ocasiones que las estructuras vinculadas al régimen mantenían capacidad operativa fuera de Nicaragua y advirtió sobre los riesgos que enfrentaban quienes continuaban denunciando los abusos de la dictadura desde el extranjero.
Tras su asesinato, organizaciones defensoras de derechos humanos y sectores de la oposición señalaron que el crimen debía investigarse como un posible caso de represión transnacional.
Silencio de Costa Rica genera cuestionamientos
A pesar de la gravedad del caso, diversos sectores han cuestionado la respuesta del Gobierno de Costa Rica.
Un año después del asesinato, la administración costarricense continúa evitando pronunciamientos directos sobre la posible responsabilidad de la dictadura sandinista, pese a las advertencias formuladas por organismos internacionales y autoridades estadounidenses.
La posición del Ejecutivo costarricense ha generado críticas entre sectores de la oposición nicaragüense en el exilio, que consideran insuficiente la reacción oficial frente a un crimen ocurrido en territorio costarricense.
Incluso antes de su asesinato, Samcam había cuestionado públicamente la falta de reconocimiento por parte de las autoridades costarricenses sobre la amenaza que representaban las operaciones del régimen sandinista fuera de Nicaragua.
Crece la presión internacional
La ausencia de una postura más contundente por parte de San José ha provocado también reacciones desde Washington.
La congresista republicana María Elvira Salazar se sumó recientemente a las voces que exigen protección para los exiliados nicaragüenses y el fin de la impunidad de los crímenes atribuidos al régimen Ortega-Murillo.
“Me preocupa profundamente la seguridad de los exiliados nicaragüenses en Centroamérica. Quienes huyeron de la persecución de Ortega no pueden volver a sentirse perseguidos lejos de su patria. Los gobiernos de la región tenemos la responsabilidad moral y democrática de protegerlos”, expresó la legisladora estadounidense.
Salazar también advirtió que no debe existir espacio para el miedo ni para la influencia de la dictadura nicaragüense fuera de sus fronteras.
Investigaciones apuntan a células sandinistas
Las investigaciones desarrolladas por expertos de Naciones Unidas y por organismos estadounidenses han señalado la existencia de estructuras vinculadas al sandinismo que operarían fuera de Nicaragua para vigilar, perseguir e intimidar a opositores exiliados.
Estos hallazgos contradicen las posiciones más cautelosas adoptadas por algunas autoridades costarricenses y refuerzan las denuncias sobre la expansión de la represión más allá de las fronteras nicaragüenses.
A un año del asesinato de Roberto Samcam, Estados Unidos ha dejado claro que el caso sigue abierto en la agenda internacional y que la exigencia de justicia no se limita únicamente a los ejecutores materiales, sino también a quienes habrían ordenado uno de los crímenes más emblemáticos de la represión transnacional atribuida a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.



