Dictadura sandinista excarcela a presos políticos tras presión internacional

El régimen liberó a un número no precisado de presos políticos horas después de la exigencia de Estados Unidos, sin informar identidades, condiciones legales ni estado de salud.

ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA

DaríoMedios Internacional

1/10/20263 min read

En un movimiento inusual y acompañado de silencio oficial, el régimen de Daniel Ortega excarceló hoy a un número no precisado de personas consideradas presos políticos, incluyendo a ex trabajadores del Estado, denunciados anteriormente como detenidos o desaparecidos.

Hasta el momento, el gobierno sandinista no ha informado oficialmente cuántos reos de conciencia han sido liberados, quiénes son o en qué condiciones de salud se encuentran. La falta de transparencia ha generado incertidumbre entre familiares y defensores de derechos humanos, que aseguran que muchos de los excarcelados se encontraban en condición de desaparición forzada.

Liberaciones tras exigencia pública de Estados Unidos

El anuncio de liberaciones llega apenas horas después de que la embajada de Estados Unidos en Nicaragua emitiera un pronunciamiento público exigiendo la liberación de al menos 60 personas que permanecían “injustamente detenidas o desaparecidas”. En ese mensaje, difundido desde la misión diplomática en Managua, la embajada afirmó con firmeza que “No hay paz sin libertad”, frase que se ha convertido en lema de la presión internacional contra la represión en el país.

El comunicado estadounidense citó específicamente a ciudadanos detenidos por razones políticas, entre ellos líderes religiosos, pastores, personas de la tercera edad y enfermos, cuyos casos han sido documentados por organizaciones de derechos humanos como parte de un patrón de persecución política sostenida.

Ex trabajadores del Estado entre los excarcelados

En las fotografías que han circulado en redes sociales y en grupos de familiares se observa a varias personas que parecen haber sido excarceladas este sábado, entre ellas ex trabajadores de instituciones públicas y empleados del Estado, algunos con rasgos de desgaste físico evidente. La identidad y las circunstancias legales de estas personas todavía no han sido aclaradas por ninguna instancia oficial.

Silencio oficial y lenguaje diplomático

El régimen sandinista emitió un comunicado breve y lacónico, en el que afirma que, en el marco de la conmemoración de su 19° aniversario en el poder, “han retornado a sus hogares y familias decenas de personas que permanecían en resguardo de las autoridades pertinentes”. El texto oficial intenta presentar las excarcelaciones como un acto de “compromiso con la paz”, aunque evita referirse directamente a las presiones internacionales ni a los casos específicos.

Analistas políticos interpretan que el lenguaje cuidadosamente moderado forma parte de una estrategia más amplia: mostrar gestos mínimos para calmar las críticas externas sin admitir explícitamente presión o concesiones ante la comunidad internacional.

Contexto regional e impacto diplomático

El movimiento se produce en un contexto político regional complejo, marcado por la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro y el aumento de la presión de gobiernos y organismos internacionales sobre regímenes autoritarios en América Latina. La intervención diplomática de Estados Unidos, la sociedad civil y organizaciones de derechos humanos está orientada a presionar al régimen para que libere a todas las personas detenidas por motivos políticos, especialmente aquellas en condición de desaparición.

Expertos en asuntos internacionales señalan que estas excarcelaciones podrían ser una respuesta parcial a la presión externa, más que un cambio sustancial en la política represiva del gobierno. Sin embargo, reconocen que la liberación de presos políticos aun cuando no esté acompañada de transparencia representa un movimiento relevante en la dinámica entre el régimen y la comunidad internacional.

Comunicado del régimen tras presión internacional por la liberación de presos políticos.

Excarcelados exhiben documentos luego de ser liberados tras secuestro en cárceles del régimen Ortega-Murillo.