Dictadura sandinista arresta a Mons. Abelardo Mata, uno de los obispos críticos en Nicaragua
El obispo emérito de Estelí, de 80 años y beneficiario de medidas cautelares de la CIDH, fue sacado de su residencia bajo un amplio operativo policial. Hasta el momento se desconocen las razones de su detención.
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DaríoMedios Internacional
6/30/20263 min read


Las alarmas se encendieron este lunes 29 de junio en la ciudad de Estelí tras la detención de monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, obispo emérito de la Diócesis de Estelí y una de las voces más críticas de la Iglesia católica frente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
De acuerdo con información obtenida por DaríoMedios, el religioso, de 80 años, fue trasladado a Managua durante la tarde bajo un amplio despliegue policial en el que participaron ocho camionetas, más de una veintena de agentes de la Policía Nacional y miembros de los aparatos de inteligencia del régimen.
Hasta el cierre de esta publicación, las autoridades no habían informado las razones de la detención ni el lugar donde permanece monseñor Mata.
Uno de los últimos obispos críticos que permanecía en Nicaragua
Durante años, monseñor Juan Abelardo Mata se convirtió en una de las voces más firmes de la Iglesia católica frente a la deriva autoritaria del régimen sandinista.
Desde el estallido de la crisis sociopolítica en 2018, el religioso denunció públicamente la represión estatal, las violaciones a los derechos humanos y la persecución contra la Iglesia católica, postura que lo convirtió en blanco constante de campañas de hostigamiento por parte del oficialismo.
Tras alcanzar la edad establecida por el derecho canónico, el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la Diócesis de Estelí en julio de 2021, otorgándole el título de obispo emérito. Sin embargo, continuó residiendo en Nicaragua y mantuvo presencia pastoral, convirtiéndose en uno de los pocos obispos críticos que aún permanecían dentro del país.
Protegido por medidas cautelares de la CIDH
La situación de riesgo que enfrentaba monseñor Mata fue reconocida internacionalmente.
El 5 de noviembre de 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares mediante la Resolución 87/2021, al considerar que enfrentaba una situación de gravedad y urgencia debido a amenazas, actos de intimidación y hostigamiento relacionados con sus críticas al régimen.
En esa resolución, la CIDH solicitó al Estado de Nicaragua adoptar las medidas necesarias para proteger su vida, su integridad personal y garantizar que pudiera ejercer su labor pastoral sin ser objeto de persecución.
Una nueva escalada contra la Iglesia
La detención de monseñor Mata ocurre en un contexto de prolongada confrontación entre el régimen Ortega-Murillo y la Iglesia católica.
En los últimos años, sacerdotes, obispos, seminaristas y congregaciones religiosas han sido objeto de vigilancia, procesos judiciales, encarcelamientos, expulsiones y destierros.
Entre los casos más emblemáticos figura el encarcelamiento y posterior destierro de monseñor Rolando Álvarez, así como la expulsión de decenas de sacerdotes y religiosas, el cierre de medios de comunicación católicos, la prohibición de procesiones y otras expresiones públicas de fe.
Organismos internacionales de derechos humanos han advertido que estas acciones forman parte de una política sistemática de persecución contra la Iglesia, especialmente contra quienes han denunciado abusos de poder y acompañado a las víctimas de la represión.
Preocupación por su paradero
Hasta el momento no existe información oficial sobre el estado de salud de monseñor Juan Abelardo Mata ni sobre el sitio donde permanece retenido.
Su detención ha generado preocupación entre fieles, defensores de derechos humanos y sectores del exilio nicaragüense, debido a su avanzada edad, a las medidas cautelares vigentes otorgadas por la CIDH y al historial de persecución que ha enfrentado por su postura crítica frente al régimen.
El arresto del obispo emérito vuelve a colocar bajo escrutinio internacional la situación de la libertad religiosa en Nicaragua y profundiza las denuncias sobre la persecución contra una de las pocas instituciones que aún mantiene una voz independiente frente al poder.



