Dictadura retrocede: Ortega devuelve mina estadounidense tras presión de Washington
La dictadura sandinista se rindió ante las presiones de Estados Unidos y devolvió el permiso de operaciones a una empresa minera estadounidense que había sido despojada de sus activos en Nicaragua.
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DaríoMedios Internacional
5/29/20262 min read


El régimen sandinista volvió a retroceder frente a la presión de Estados Unidos. La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo decidió devolver el permiso de operaciones a la empresa estadounidense BHMB Mining Nicaragua S.A., que operaba en el departamento de Madriz, después de meses de conflicto internacional y denuncias por confiscación ilegal de bienes.
La decisión fue anunciada por la Procuraduría sandinista y representa un claro movimiento de repliegue político del régimen, que intenta evitar mayores sanciones económicas y judiciales por parte de Washington.
La empresa estadounidense se encontraba en un proceso de demanda internacional ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), organismo adscrito al Banco Mundial, luego de denunciar que sus instalaciones mineras fueron ocupadas y saqueadas ilegalmente por grupos de mineros chinos vinculados a estructuras cercanas al sandinismo.
Además del saqueo, la dictadura suspendió arbitrariamente las operaciones auríferas de la compañía, dejando en evidencia la falta total de garantías jurídicas para inversionistas extranjeros en Nicaragua.
Rosario Murillo confirmó el retorno de la empresa minera, aunque evitó profundizar sobre las condiciones del acuerdo y únicamente habló de supuestas “negociaciones” realizadas con instituciones controladas por el régimen.
Sanciones golpearon directamente a la familia Ortega Murillo
Especialistas consideran que el verdadero detonante del retroceso sandinista fue el reciente paquete de sanciones impuesto por Estados Unidos contra estructuras económicas de la familia Ortega Murillo.
Entre los señalados aparecen Maurice Ortega y Edmundo Ortega, hijos de los dictadores, además de varias empresas mineras chinas asociadas al régimen, entre ellas Zhong Fu Development y Santa Rita Mining.
Precisamente estas compañías fueron señaladas de beneficiarse con la ocupación y el despojo del capital estadounidense perteneciente a BHMB Mining Nicaragua S.A.
Para expertos, Ortega y Murillo entendieron que el conflicto con la empresa estadounidense comenzaba a convertirse en un problema mucho más delicado frente al Departamento del Tesoro y la administración de Donald Trump, especialmente en un contexto donde Washington ha endurecido su discurso contra las dictaduras aliadas de Cuba y Venezuela.
Washington exige respeto a propiedades estadounidenses
La administración estadounidense ha reiterado en múltiples ocasiones que defenderá los intereses y propiedades de ciudadanos norteamericanos en Nicaragua.
Ese mensaje coloca bajo presión directa al régimen sandinista, acusado durante años de confiscaciones, ocupaciones ilegales y robo de propiedades pertenecientes a ciudadanos estadounidenses.
La devolución de las operaciones a BHMB Mining Nicaragua S.A. es vista como una señal de debilidad política de la dictadura, que esta vez prefirió retroceder antes que exponerse a nuevas sanciones financieras y judiciales.
Mientras Ortega y Murillo intentan vender la decisión como una simple negociación administrativa, el trasfondo deja otra lectura: el régimen tuvo que ceder ante la presión de Washington y devolver lo que previamente había permitido arrebatar.
La dictadura entendió que seguir protegiendo el saqueo contra capital estadounidense podía desencadenar consecuencias mucho más severas en medio de la creciente ofensiva política y económica de Estados Unidos contra regímenes autoritarios de la región.



