Denuncian corrupción en la Cancillería de Nicaragua
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha encontrado diversas formas para reprimir a nicaragüenses que huyeron de la pobreza o de la violencia política que impera en el país desde el año 2018. Entre estas represalias está el no permitir el apostillado de documentos que migrantes necesitan para validarlos ante las autoridades de otros países.
ESCENARIO NACIONALNACIÓN
Darío Medios 6
4/2/20252 min read


La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha encontrado diversas formas para reprimir a nicaragüenses que huyeron de la pobreza o de la violencia política que impera en el país desde el año 2018. Entre estas represalias está el no permitir el apostillado de documentos que migrantes necesitan para validarlos ante las autoridades de otros países.
DaríoMedios Internacional constató que filas enormes se observan en la Cancillería de Nicaragua, la instancia donde se deben apostillar documentos que son esperados en el exterior. Tras el éxodo de nicaragüenses hacia países como Estados Unidos, Espala, Costa Rica y Canadá, entre otros, cada vez son más personas las que necesitan apostillar sus títulos universitarios, diplomas, certificados de notas, sin embargo, a pesar del inclemente sol, las filas no avanzan.
Un ciudadano compartió con DaríoMedios el desorden que impera en la institución de apostillado. El ciudadano reporta la situación desde el anonimato, para evitar represalias, comenta que tiene seis meses intentando hacer el trámite y ha sido imposible, cada vez que se ha acercado no es atendido, no consigue un cupo de atención y regresa a su casa con la esperanza de tener suerte en la próxima ocasión.
“No he logrado apostillar mi título universitario. Siempre que vengo, madrugo, hago fila, pero al caer la tarde dejan de atender porque cierran las oficinas. Esto es siempre. Hay quienes hacen negocios con los lugares”, denunció el ciudadano que desea viajar al exterior.
Castigados por salir del país
El ciudadano cree que la dictadura Ortega Murillo encontró una nueva forma de reprimir y afectar a través de la Cancillería, para perjudicar a los nicaragüenses que migraron a otros países en busca de una mejor calidad de vida, negándoles sus documentos en castigo por haber salido del país.
Meses atrás la dictadura ordenó el cierre de varios consulados en Estados Unidos, donde centenares de miles de nicaragüenses deben viajar largas distancias y hasta poner en riesgo sus empleos para poder hacer sus gestiones consulares.
Igualmente ocurre en la cancillera, los procesos lentos y la gestión ineficiente es una forma de negar los documentos que miles de compatriotas necesitan.
Aunque se supone que el trámite de apostilla es gratuito, la corrupción también se apoderó de esta gestión. Actualmente a cancillería entrega 300 cupos, 200 de estos para menores de 60 años y 100 para mayores de 60. La demanda es tan alta que hay quienes hacen su propio negocio y consiguen cupos que luego venden hasta en 3000 córdobas.
Una funcionaria pública de la cancillería, se atrevió a culpar a los solicitantes de esta situación de corrupción, sin detenerse a pensar en las necesidades de la comunidad migrante.
