Denuncian “cacería” policial en Telica contra jóvenes por tradición de Semana Santa
Pobladores del municipio de Telica, en León, denuncian una ola de persecución policial contra jóvenes que intentaban mantener viva la tradición de los llamados “judíos errantes”. La detención violenta de una mujer que defendió a los muchachos ha incrementado el temor en la comunidad.
ESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA
DaríoMedios Internacional
4/3/20263 min read


Temor en Telica tras denuncias de persecución policial
Una nueva ola de temor se ha desatado en el municipio de Telica, en el departamento de León, luego de que pobladores denunciaran lo que califican como una “cacería” policial contra jóvenes que intentaban mantener viva una de las tradiciones culturales y religiosas más arraigadas de la zona durante la Semana Santa: la representación de los llamados judíos errantes.
Según testimonios de habitantes del municipio, en los últimos días agentes policiales han desplegado operativos para impedir estas representaciones tradicionales, lo que ha provocado tensiones entre la población que intenta preservar estas manifestaciones culturales y las autoridades que buscan restringirlas.
El episodio más reciente, que ha causado indignación entre vecinos, fue la detención violenta de Blanca Emelina Baca Medina, una mujer de aproximadamente 30 años de edad, sobrina del fallecido exdirigente político del FSLN en León, Benjamín Barreto Baca.
Detención violenta dentro de su vivienda
El arresto ocurrió este jueves dentro de la vivienda de Baca Medina, ubicada en la comunidad Sanjón Santo Cristo, en el municipio de Telica.
De acuerdo con testimonios de vecinos, la Policía llegó a la zona tras detectar a un grupo de jóvenes que se encontraban disfrazados como parte de la tradición de los judíos errantes, una práctica cultural que forma parte de las celebraciones populares de Semana Santa en varias comunidades del país.
La situación se habría tensado cuando Blanca Baca intervino para defender a los muchachos, pidiendo a los agentes que permitieran que continuaran con la tradición.
“Solo les dijo que dejaran a los chavalos continuar con la tradición, pero eso bastó para que los oficiales reaccionaran con furia”, relató uno de los testigos.
Según la misma fuente, tras el intercambio verbal los agentes irrumpieron en la vivienda y sacaron a la mujer por la fuerza, provocando escenas de angustia entre los familiares que se encontraban presentes.
Denuncias de uso excesivo de la fuerza
Las denuncias señalan que durante el arresto se produjo un uso desmedido de la violencia.
“Se la llevaron golpeada. Ella recién había pasado por un procedimiento dental. Sus hijos gritaban desesperados, la niña incluso se desmayó del trauma, pero nada detuvo a los policías”, relató un vecino que presenció el operativo.
Las imágenes de la detención y los testimonios de los pobladores han generado preocupación entre los habitantes de la comunidad, quienes temen que la situación escale a nuevas detenciones.
Hasta el momento, el paradero de Blanca Baca es desconocido, lo que ha incrementado la angustia entre familiares y vecinos, que temen por su integridad física.
Tradiciones religiosas bajo presión
Lo ocurrido en Telica ocurre en un contexto de crecientes restricciones a expresiones culturales y religiosas en el departamento de León.
Según denuncian los pobladores, desde hace al menos cinco años las autoridades han impedido la representación de los judíos errantes, una tradición popular que forma parte de las celebraciones de Semana Santa en varias comunidades.
En estas representaciones, jóvenes se disfrazan y recorren las calles como parte de una escenificación simbólica vinculada a las narraciones religiosas de la Pasión de Cristo.
Durante décadas, estas manifestaciones formaron parte de la identidad cultural de muchos pueblos nicaragüenses.
Sin embargo, en los últimos años, quienes intentan mantener viva esta tradición aseguran enfrentarse a hostigamiento policial, vigilancia y detenciones arbitrarias.
Acusaciones de control social
Habitantes de Telica sostienen que lo ocurrido no es un caso aislado, sino parte de un patrón más amplio de control social que se ha intensificado en distintas comunidades del país.
Según críticos del régimen, estas restricciones estarían vinculadas a una política impulsada desde el poder para limitar cualquier expresión pública que escape al control de las autoridades.
En medio del silencio oficial, las denuncias de los pobladores apuntan a que la represión ha alcanzado incluso expresiones culturales y religiosas profundamente arraigadas en la vida comunitaria.
Miedo e incertidumbre en la comunidad
Mientras tanto, el clima en Telica continúa marcado por el temor.
Vecinos aseguran que muchas familias prefieren evitar cualquier tipo de actividad pública vinculada a tradiciones religiosas por miedo a posibles represalias.
La detención de Blanca Baca ha reforzado esa sensación de incertidumbre, especialmente mientras se desconoce su paradero.
Para muchos habitantes del municipio, el episodio representa una señal preocupante de cómo tradiciones que durante generaciones formaron parte de la vida comunitaria hoy se viven bajo vigilancia, tensión y miedo.



