Crímenes sandinistas persiguen a Ortega y Murillo

La acusación contra Raúl Castro reabre temores en Managua sobre posibles procesos judiciales contra figuras históricas del sandinismo por narcotráfico, asesinatos y operaciones contra la seguridad de Estados Unidos.

MUNDOESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA

DaríoMedios Internacional

5/23/20263 min read

Daniel Ortega mintió durante décadas. El proyecto revolucionario sandinista sí escondía una estructura oscura marcada por operaciones criminales, vínculos con el narcotráfico y acciones que comprometieron directamente la seguridad de Estados Unidos. Hoy, mientras Washington lleva ante la justicia al dictador cubano Raúl Castro, viejos expedientes relacionados con el sandinismo vuelven a generar tensión dentro del régimen Ortega-Murillo.

Uno de esos casos permanece abierto desde 1986 y continúa archivado en expedientes judiciales estadounidenses. Se trata de las graves acusaciones por narcotráfico expuestas durante la administración del expresidente Ronald Reagan, sustentadas con fotografías tomadas por el piloto e informante de la DEA Barry Seal.

Las imágenes muestran operaciones vinculadas al cartel de Medellín en el aeropuerto de Los Brasiles, en Managua, e involucran directamente a estructuras de la Dirección Nacional del Frente Sandinista en el traslado de cargamentos de droga con destino a Estados Unidos.

El expediente narco que persigue al sandinismo

La denuncia presentada por Washington en los años ochenta jamás desapareció completamente de los archivos judiciales estadounidenses. Ahora, con la nueva ofensiva política y judicial contra dictaduras comunistas en América Latina, el tema vuelve a tomar fuerza.

Expertos en materia legal estadounidense consultados por DarioMedios explican que los delitos relacionados con conspiraciones internacionales de narcotráfico a gran escala no prescriben bajo ciertas figuras federales, especialmente cuando involucran estructuras criminales que afectaron directamente a Estados Unidos.

Eso significa que las investigaciones podrían ser reactivadas en cualquier momento para identificar responsables y construir acusaciones penales contra antiguos operadores del sandinismo.

La posibilidad golpea directamente a Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes observan con preocupación cómo Washington desempolva expedientes históricos contra aliados ideológicos del bloque comunista latinoamericano.

El caso Raúl Castro sacude Managua

La acusación judicial contra Raúl Castro envió una señal política que estremeció a las dictaduras aliadas de Cuba.

El mensaje es claro: para Estados Unidos, algunos crímenes nunca se olvidan.

A sus 94 años, Raúl Castro enfrenta cargos relacionados con el derribo de avionetas civiles donde murieron ciudadanos estadounidenses. El caso demuestra que ni el tiempo, ni la edad, ni décadas en el poder garantizan impunidad frente a la justicia norteamericana.

Dentro del sandinismo el caso ha provocado nerviosismo, porque muchas de las operaciones políticas y militares desarrolladas durante los años ochenta mantienen expedientes abiertos o documentación bajo resguardo de agencias estadounidenses.

El asesinato de Eddy Montes también pesa sobre el régimen

Pero el narcotráfico no sería el único expediente criminal que amenaza al régimen Ortega-Murillo.

A la lista se suma el asesinato del ciudadano estadounidense Eddy Montes, veterano de la Marina de Estados Unidos y preso político asesinado dentro de la cárcel La Modelo en 2019.

Las imágenes del momento en que agentes del sistema penitenciario reprimían violentamente a presos políticos continúan circulando como evidencia de la brutalidad del régimen sandinista.

Según especialistas en derecho penal internacional, el FBI y el Departamento de Justicia poseen facultades para impulsar investigaciones extraterritoriales cuando ciudadanos estadounidenses son asesinados fuera del territorio nacional.

Eso abriría la puerta a posibles acusaciones directas contra responsables materiales, mandos penitenciarios e incluso contra la propia estructura de mando encabezada por Ortega y Murillo.

Expropiaciones, migración y guerra híbrida

Las tensiones entre Washington y Managua también incluyen denuncias por confiscaciones ilegales de propiedades pertenecientes a ciudadanos estadounidenses en Nicaragua.

A esto se suman acusaciones relacionadas con facilitación de migración irregular hacia Estados Unidos, una práctica que sectores políticos estadounidenses consideran parte de una estrategia de presión híbrida impulsada por regímenes autoritarios enemigos de Washington.

Fuentes judiciales aseguran que existe suficiente documentación sobre redes, operadores y estructuras vinculadas a estas operaciones, lo que podría derivar en futuras investigaciones criminales.

Mientras tanto, el régimen sandinista guarda silencio.

Una espada sobre Ortega y Murillo

En medio de la ofensiva estadounidense contra dictaduras aliadas de Cuba, Rusia e Irán, los expedientes relacionados con el sandinismo comienzan a convertirse en una amenaza real para Daniel Ortega y Rosario Murillo.

Los crímenes cometidos contra ciudadanos estadounidenses y contra la seguridad de Estados Unidos son hoy una espada suspendida sobre la cúpula sandinista.

La acusación contra Raúl Castro dejó claro que Washington está dispuesto a reabrir casos históricos y perseguir judicialmente a figuras que durante años se creyeron intocables.

Y en Managua saben perfectamente que, si Estados Unidos decide avanzar, el siguiente expediente en salir del archivo podría llevar los nombres de Daniel Ortega y Rosario Murillo.