China equipa la maquinaria represiva de Ortega con armas, drones y tecnología de vigilancia

Donaciones, capacitación y contratos militares estrechan la alianza de seguridad entre Beijing y la dictadura

MUNDOESCENARIO NACIONALNACIÓNPOLÍTICA

DaríoMedios Internacional

9/18/20265 min read

China se ha convertido en uno de los principales proveedores de equipos, capacitación y tecnología para las estructuras de seguridad de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en una cooperación que pasó de los acuerdos diplomáticos a la entrega de equipos antidisturbios, entrenamiento policial, drones, sistemas de videovigilancia y contratos de suministro militar.

Una investigación publicada por Centroamérica360 documenta, a partir de registros oficiales, la dimensión de esta cooperación y revela que una parte importante de los acuerdos de seguridad entre Beijing y la dictadura permanece bajo secreto de Estado.

El acercamiento se aceleró después de que Ortega rompiera relaciones con Taiwán y restableciera vínculos diplomáticos con China en diciembre de 2021. Desde entonces, Beijing ha ampliado su presencia en áreas estratégicas de Nicaragua, incluida la Policía Nacional, una institución sancionada por Estados Unidos debido a su papel en la represión.

China fortalece a la Policía de Ortega

En noviembre de 2022, la Policía Nacional anunció una donación china y la firma de un convenio de cooperación. Posteriormente, en junio de 2023, llegaron nuevos equipos destinados al control policial, entre ellos cascos, trajes antimotines, escudos, guantes, bastones, chalecos antibalas, rodilleras, esposas y linternas.

Las cantidades de los equipos no fueron divulgadas.

La cooperación tampoco se quedó en las donaciones. Policías nicaragüenses comenzaron a recibir formación de funcionarios del Ministerio de Seguridad Pública de China en áreas como criminalística, protección e inspección de escenas del crimen, análisis de evidencias biológicas, técnicas de escolta y uso de drones. La propia Policía Nacional confirmó en 2024 estos entrenamientos impartidos por especialistas chinos.

En septiembre de 2024, Francisco Javier Díaz Madriz se reunió con Wang Xiaohong, ministro de Seguridad Pública de China, para ampliar la cooperación en capacitación, prevención e investigación del delito, tecnología policial, terrorismo, narcotráfico y ciberdelincuencia.

Un año después, el propio Díaz aseguró que 400 policías nicaragüenses reciben cada año capacitación con el Ministerio de Seguridad Pública chino, incluidos cursos sobre contraterrorismo, ciberdelincuencia, tráfico de drogas y armas, criminalística, videovigilancia, análisis digital e inteligencia artificial aplicada a la seguridad.

El contrato militar que Ortega mantiene bajo secreto

La alianza dio otro salto en mayo de 2025, cuando Nicaragua anunció un contrato con Poly Technologies, empresa estatal china vinculada al conglomerado China Poly Group, para suministrar equipos y tecnología al Ejército y a la Policía.

El régimen justificó el acuerdo bajo el argumento de fortalecer la defensa de la soberanía y la paz.

Pero los detalles permanecen ocultos: no se conocen públicamente los modelos, cantidades, costos ni plazos del suministro.

Poly Technologies comercializa armamento y equipos militares de distintos tipos. Sin embargo, ante la falta de información oficial, no existe confirmación pública de que determinados sistemas de su catálogo como misiles, radares, vehículos blindados o sistemas antiaéreos formen parte específicamente del contrato con Nicaragua.

Lo que sí está documentado es que el acuerdo existe y que su contenido permanece bajo reserva.

Videovigilancia y tecnología para el aparato de seguridad

La cooperación con Beijing también avanzó en materia tecnológica.

Nicaragua suscribió acuerdos con Huawei para ampliar la conectividad digital y con China Communications Services International para desarrollar una red de cámaras de videovigilancia social.

La dictadura también ha enviado funcionarios policiales a China para recibir capacitación relacionada con el monitoreo y control de redes sociales, mientras la cooperación bilateral incorpora cada vez más componentes vinculados con tecnología, análisis digital e inteligencia artificial.

En julio de 2025, además, la Embajada china informó sobre la donación de 20 motocicletas policiales y presentó la cooperación policial como uno de los componentes destacados de la relación bilateral.

Mientras Washington sanciona, Beijing equipa

El avance de la cooperación china ocurre mientras Estados Unidos mantiene una política de presión contra las estructuras de la dictadura Ortega-Murillo.

Washington sancionó a la Policía Nacional de Nicaragua en marzo de 2020 por su papel en graves abusos de derechos humanos y señaló que la institución había sido utilizada como instrumento de la represión.

La presión estadounidense continuó en 2026. El 26 de febrero, el Departamento del Tesoro sancionó a cinco funcionarios nicaragüenses vinculados con estructuras financieras, laborales, militares y de telecomunicaciones del régimen. Entre ellos figuró el jefe de la Dirección de Inteligencia y Contrainteligencia del Ejército.

El Tesoro estadounidense también señaló a TELCOR como un componente central del aparato de vigilancia de la dictadura, con facultades para recopilar datos privados, interceptar comunicaciones y geolocalizar personas, además de ejercer control sobre redes sociales y medios de comunicación.

A esta presión se suma la política comercial de Washington. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos abrió una investigación bajo la Sección 301 sobre las prácticas de Nicaragua en materia de derechos laborales, derechos humanos, libertades fundamentales y Estado de derecho, y posteriormente anunció medidas comerciales.

Mientras Washington aumenta la presión sobre las estructuras del régimen, Ortega y Murillo profundizan su asociación estratégica con Beijing, cuya cooperación con Nicaragua abarca cada vez más áreas de seguridad, tecnología y defensa.

Más cooperación, menos transparencia

En septiembre de 2025, Díaz Madriz volvió a participar en el Foro de Cooperación Global de Seguridad Pública de China y se reunió nuevamente con Wang Xiaohong. En 2026, la delegación policial nicaragüense regresó por tercer año consecutivo al foro de Lianyungang.

La relación también alcanza nuevas plataformas de cooperación internacional. El 10 de septiembre de 2026, China anunció la creación de una alianza internacional contra el fraude en redes de telecomunicaciones, con 46 países fundadores y 34 observadores. La documentación pública disponible no permite establecer si Nicaragua figura entre los fundadores, los observadores o fuera de ambos grupos.

En agosto de 2026, Nicaragua inauguró además el Centro de Monitoreo, Alerta y Respuesta “Momotombo”, una infraestructura financiada con más de 42 millones de dólares de origen chino y equipada con cámaras, drones, perros robot y otros sistemas tecnológicos. El régimen presentó el centro como una herramienta para la prevención y atención de desastres.

La expansión de estos mecanismos ocurre en paralelo al fortalecimiento de la cooperación policial y militar con China, mientras los detalles de algunos acuerdos permanecen clasificados.

El contrato con Poly Technologies, los posibles mecanismos de intercambio de inteligencia, el acceso a bases de datos policiales y parte de la transferencia tecnológica siguen sin conocerse públicamente.

La ecuación, sin embargo, ya es visible: mientras Estados Unidos sanciona y presiona a las estructuras de la dictadura por represión y vigilancia, China profundiza su cooperación con Ortega y Murillo en seguridad, tecnología, capacitación y equipamiento.

Dirección

Exiliados en todo el mundo


Copyright © DaríoMedios Internacional 2025