Bukele golpea red narco y desata confrontación con la dictadura Ortega-Murillo
Un nuevo enfrentamiento diplomático se desató entre la administración del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
MUNDONACIÓN
DaríoMedios
10/9/20264 min read


La Fiscalía de El Salvador confirmó la desarticulación de una estructura transnacional dedicada al tráfico de cocaína que operaba desde Nicaragua hacia Guatemala. La investigación acumula casi dos toneladas de droga decomisada, valoradas en más de 48 millones de dólares. Horas después, la dictadura sandinista reaccionó mediante una nota diplomática en la que rechazó los señalamientos y exigió explicaciones a El Salvador.
Un nuevo enfrentamiento diplomático se desató entre la administración del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, después de que la Fiscalía General de la República de El Salvador revelara este jueves 8 de octubre la desarticulación de una red internacional de narcotráfico que, según sus investigaciones, transportaba cocaína por vía marítima desde Nicaragua hacia Guatemala, utilizando territorio salvadoreño como ruta de tránsito.
El pronunciamiento de la Fiscalía salvadoreña, difundido durante la mañana de este jueves, provocó una reacción de la dictadura sandinista, que alrededor de las 2:00 de la tarde emitió una nota verbal dirigida a la Cancillería de El Salvador para rechazar las afirmaciones relacionadas con la procedencia nicaragüense de la droga.
Casi dos toneladas de cocaína y más de 48 millones de dólares
La Fiscalía salvadoreña informó que, durante la madrugada de este jueves, ejecutó junto con la Policía Nacional Civil un operativo simultáneo en los departamentos de Ahuachapán, Usulután y La Paz, dirigido contra una estructura criminal dedicada al tráfico internacional de drogas.
Según la investigación, la organización transportaba cocaína desde Nicaragua hacia Guatemala, utilizando El Salvador como punto de tránsito y contando con el apoyo de pescadores locales, quienes facilitaban combustible, dispositivos GPS y embarcaciones para las operaciones marítimas.
Las investigaciones comenzaron en julio de 2024 y, hasta la fecha, han permitido decomisar 1,917 kilogramos de cocaína, valorados en 48,193,380 dólares, además de seis embarcaciones y la captura previa de doce personas vinculadas con la estructura criminal.
En el operativo de este 8 de octubre, la Fiscalía reportó nuevas detenciones. Los capturados enfrentarán procesos por tráfico ilícito, tráfico ilícito de carácter internacional y agrupaciones ilícitas.
Durante los allanamientos también fueron incautados doce teléfonos celulares y 3,700 dólares en efectivo.
La dictadura Ortega-Murillo reacciona y exige explicaciones a El Salvador
El señalamiento sobre la procedencia nicaragüense de la cocaína provocó una rápida respuesta de la dictadura sandinista.
Mediante una nota verbal del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, fechada este mismo 8 de octubre, la dictadura Ortega-Murillo expresó su rechazo a las declaraciones de la Fiscalía salvadoreña y cuestionó que se atribuyera a Nicaragua el origen de las operaciones de narcotráfico.
En el documento, la dictadura afirma que rechaza los señalamientos al considerar que no se han presentado públicamente elementos verificables que permitan conocer su fundamento.
Además, cuestionó que el pronunciamiento procediera de una Fiscalía que, según el régimen, no representa formalmente al Estado salvadoreño para realizar señalamientos sobre otro país.
La dictadura también solicitó a El Salvador que, mediante los canales diplomáticos correspondientes, comparta la información y documentación que sustente las investigaciones.
Según el comunicado, disponer de esos elementos permitiría evaluar lo sucedido y formular una respuesta con rigor jurídico y diplomático.
La nota insiste en que los señalamientos deben tratarse mediante el intercambio de información entre las instancias competentes y reitera el discurso de la dictadura sandinista de mantener un supuesto compromiso con el combate al narcotráfico y al crimen organizado transnacional.
Sin embargo, la Fiscalía salvadoreña sostiene que sus investigaciones, desarrolladas desde julio de 2024, identificaron una estructura criminal que trasladaba cocaína desde Nicaragua hacia Guatemala.
Nicaragua figura en la lista estadounidense de países de tránsito de drogas
El nuevo caso ocurre pocas semanas después de que Estados Unidos incluyera nuevamente a Nicaragua en su determinación presidencial sobre los principales países de tránsito o producción ilícita de drogas correspondiente al año fiscal 2027.
El documento, firmado el 11 de septiembre de 2026, identifica a Nicaragua entre los territorios considerados relevantes dentro de las rutas internacionales del narcotráfico.
Aunque la inclusión en esta lista no constituye por sí misma una acusación de colaboración estatal con el narcotráfico, el señalamiento sitúa nuevamente al territorio nicaragüense bajo el escrutinio de Washington.
Analistas consultados anteriormente por DaríoMedios Internacional, entre ellos Maibort Petit, han cuestionado el papel de Nicaragua dentro de las rutas regionales de la cocaína y han planteado interrogantes sobre la actuación de las estructuras de seguridad de la dictadura Ortega-Murillo.
Un nuevo golpe a las rutas del narcotráfico regional
La operación salvadoreña representa un nuevo golpe contra las estructuras criminales que utilizan las rutas marítimas centroamericanas para transportar grandes cantidades de cocaína.
El resultado también coloca bajo cuestionamiento el discurso de la dictadura sandinista, que durante años ha presentado a Nicaragua como un supuesto muro de contención frente al narcotráfico internacional.
La Policía sandinista y el Ejército sandinista han sostenido reiteradamente que sus operaciones antidrogas impiden el paso de cargamentos por territorio nicaragüense. No obstante, los hallazgos anunciados por la Fiscalía de El Salvador evidencian que, según esa investigación, una organización criminal utilizaba Nicaragua como punto de partida de sus operaciones marítimas.
La Fiscalía salvadoreña no ha anunciado públicamente, en este caso, acusaciones directas contra Daniel Ortega, Rosario Murillo ni miembros del Ejército sandinista por su participación en la estructura desarticulada.
Una nueva tensión entre Bukele y Ortega-Murillo
El operativo y la posterior respuesta de la dictadura sandinista abren un nuevo episodio de tensión entre San Salvador y Managua, esta vez alrededor de las rutas del narcotráfico que atraviesan Centroamérica.
Mientras la administración de Bukele presenta los resultados de una investigación de más de dos años, la dictadura Ortega-Murillo cuestiona la procedencia de la cocaína señalada por la Fiscalía y reclama documentación que respalde los hallazgos.
El caso pone nuevamente en discusión la utilización del territorio nicaragüense por redes criminales transnacionales y la capacidad de la dictadura sandinista para impedir estas operaciones.
Por ahora, el hecho documentado es que la Fiscalía salvadoreña atribuye a Nicaragua el punto de partida de la ruta investigada, mientras la dictadura Ortega-Murillo rechaza ese señalamiento.
La controversia podría profundizarse a medida que avancen los procesos judiciales contra los detenidos y se conozcan nuevos elementos de la investigación salvadoreña.



